LOS REVOLUCIONARIOS DE 1812

entre la ilegalidad, el fracaso y el protectorado británico.    marzo de 1812 – marzo de 1813.

 

 

La ilegalidad moral de marzo 1812.

 

En marzo de 1812, las Cortes debieran haberse disuelto convocando nuevas elecciones a asamblea ordinaria. Pero los liberales tenían muy poca confianza de volver a ser elegidos y el 23 de marzo de 1812 decidieron perpetuarse en el poder manteniéndose en actitud reformista como en las Cortes de 1810. Declararon que convocarían Cortes Ordinarias en 1813 ó 1814. Los liberales pasaban así a la ilegalidad moral. El problema se solucionó, teóricamente, en mayo.

El 14 de abril de 1812 decidieron convocar Cortes para 1 de septiembre de 1813.    El 23 de mayo de 1812 se convocaron de hecho Cortes Ordinarias para 1 de septiembre de 1813, con la condición de que los diputados de 1812 no eran reelegibles y se elegiría un diputado por cada 70.000 habitantes. Las Cortes Extraordinarias estuvieron, pues, reunidas hasta 14 de septiembre de 1813, tres años.

De la ilegalidad, se pasó a una posición diametralmente opuesta y poco racional desde el punto de vista revolucionario: desde la decisión de la continuidad de todos los diputados, se pasó a que no continuase ninguno. Y los resultados de esta política de bandazos fueron muy negativos:

El clero hizo una gran campaña en contra de los liberales en lo que quedaba de 1812 utilizando la prensa y el púlpito, aunque la culminación de la campaña llegó en 1813.

Las relaciones de las Cortes con la Regencia seguían siendo tan malas como siempre. El 15 de junio de 1812 fueron dimitidos los cinco regentes por no haber hecho circular un documento que a las Cortes le parecía urgente. Lo que pasó al final, fue el cese del presidente Figueroa y su sustitución por el duque del Infantado.

 

 

 

Gobierno 23 de junio 1812 a 27 septiembre 1812.

Estado, Carlos Martínez de Irujo y Tacón[1], marqués de Casa Irujo / 23 junio: Ignacio de la Pezuela.

Guerra, Francisco Javier Abadía[2] (no se presentó nunca) y en su lugar José María de Carvajal.

Ministro Marina, José Vázquez Figueroa

Gracia y Justicia, Antonio Cano Manuel Ramírez de Arellano

Hacienda, Luis María Salazar Salazar[3] (no se presentó nunca) y en su lugar José Vázquez Figueroa.

Gobernación del Reino, José García de León Pizarro

Gobernación de Ultramar, Tomás González Calderón (no se presentó nunca) y en su lugar Ciriaco González Carbajal[4].

 

En septiembre de 1812, casi escondido en la historia por los acontecimientos tan importantes que se estaban produciendo en España, tuvo lugar un levantamiento de tipo luddita, cuando los pescadores gallegos de Muros, asaltaron los almacenes de los empresarios catalanes que se habían instalado recientemente en la región practicando la pesca de arrastre, lo que esquilmaba la pesca y el medio de vida tradicional gallego.

 

 

Gobierno 27 de septiembre 1812 a 4 de mayo 1814.

 

Estado, Pedro Gómez Labrador / 11 de junio 1813: Antonio Cano Manuel Rodríguez de Arellano / 10 octubre 1813: Juan O`Donoju O`Ryan[5] / 6 diciembre 1813: José Luyando[6].

Gracia y Justicia, Antonio Cano Manuel Rodríguez de Arellano / 10 octubre 1813: Manuel García Herreros.

Guerra, era titular Francisco Javier Abadía, pero en realidad ejerció José María Carvajal / 23 abril 1813: Juan O`Donoju O`Ryan (también estuvo Luis Beltrán como interino) /14 enero 1814: Tomás Moreno Daoiz[7] como titular, pero en realidad Juan O`Donoju O`Ryan.

Marina, José Vázquez Figueroa / 18 abril 1813: Francisco de Paula Ossorio Vargas[8].

Hacienda, era titular Luis María Salazar Salazar[9], pero en realidad ejerció José Vázquez Figueroa / 1 octubre 1812: Cristóbal Góngora Delgado[10] / 30 marzo 1813: Tomás González Carvajal[11] / 24 agosto 1813: Julián Fernández Navarrete / agosto 1813, interinamente Manuel Francisco López Araújo[12].

Gobernación del Reino, José García León y Pizarro / 14 enero 1813: Pedro Gómez Labrador / 30 marzo 1813: Juan Álvarez Guerra[13].

Gobernación de Ultramar, era titular Tomás González Calderón pero en realidad ejerció Ciriaco González Carvajal / 23 octubre 1812: José Limonta / 5 agosto 1813: Manuel de la Bodega Mollinedo[14].

 

 

El protectorado británico.

 

El 4 de diciembre de 1812, Arthur Wellesley fue reconocido generalísimo de los ejércitos españoles (ya lo era de los portugueses) y ello causó el rechazo de muchos generales españoles. Ese mismo día se reorganizaba el ejército español quedando Francisco Javier de Oliver Copóns[15] al mando de Cataluña, Francisco Javier Elío al mando de Murcia, Lorenzo Fernández de Villavicencio Cañas y Portocarrero[16] al mando de Andalucía, Enrique José O`Donnell en el ejército de reserva en Cádiz, y Francisco Javier Castaños sobre Castilla, y como coordinador de los guerrilleros Porlier, Jáuregui, Bárcenas y Mendizábal.

La clave de este protectorado exigido por Wellington estaba en dominar a los alcaldes para obtener comida en cualquier pueblo y no tener que traerla de Inglaterra o llevarla consigo. Otro de los argumentos de Wellington era que discrepaba de las decisiones de enviar soldados a América, lo que se hizo en 1811 y 1812, puesto que él pensaba que eran mucho más necesarios en la península. De hecho, en 1812, logró suspender el envío de tropas gallegas a América.

El protectorado de Gran Bretaña a través de Wellington incluía los siguientes poderes:

Jefatura de operaciones militares

Control de ascensos y capacidad para expulsar del ejército español a muchos oficiales.

Control del presupuesto militar.

Reducción del ejército en número, y dotación de más organización y armamento, aumentando la eficacia, así como destino de más presupuesto al ejército.

Subordinación de los alcaldes a las autoridades militares.

Los poderes de Wellington fueron considerados inadmisibles por Ballesteros y muchos líderes liberales españoles. Las Cortes se oponían a que Wellington tuviera autoridad sobre los alcaldes.    En Cádiz, la oposición a las peticiones de Wellington fue cerrada, aunque le apoyara Miguel de Álava[17], calificado de servil. Pero tenía en contra a muchos liberales encabezados por Álvaro Flórez Estrada.

La Regencia, en lógica con el acuerdo habido con Wellington, mandó cambiar algunas cosas y el 6 de enero de 1813 se dio orden de unir algunas Capitanías Generales, de someter a los alcaldes a la autoridad militar, y de aceptar la supervisión de Wellington en nombramientos de oficiales y campañas militares, pero nunca aceptó una purga del ejército español. Con ello, entendían que Wellington no sería Jefe de Gobierno de España, si era eso lo que pretendía. El concepto de protectorado no estaba todavía difundido, pero se practicaba de hecho sobre Portugal y España, y no muy diferente había sido la intervención e Luis XIV a principios del XVIII.

La guerra estuvo parada casi todo el invierno de 1813 y las comunicaciones con Francia casi completamente cortadas por la guerrilla.

 

En 1813, entre los patriotas españoles, ni los liberales ni los afrancesados habían logrado imponer sus ideas. El grupo dominante era el “conservador” o de los serviles: nobles que pretendían acceder a la propiedad de todas sus posesiones de señorío, familias que pretendían continuar dirigiendo los ayuntamientos a través de su influencia y burócratas que habían disfrutado buenos empleos que podían peligrar con sistemas de libre acceso e igualdad de derechos, sacerdotes que creían atacada a la Iglesia en su “doctrina, privilegios y propiedades”. De hecho, aunque había una constitución y unas leyes, era como si no existiesen porque no se aplicaban.

El 4 de enero de 1813 se realizó una desamortización poniendo en venta un tercio de los comunales, algunas tierras de la Corona, tierras de los traidores, tierras de Órdenes Militares y bienes de la Inquisición. Fue un error liberal que intentaba dar fondos a su gobierno, pero que privó de tierras y recursos a los campesinos y de base política a ese gobierno liberal, pues las tierras podían haberse entregado a los guerrilleros, a los militares o a los campesinos en vez de ponerlas a la venta. Se salvaron de la venta los ejidos. Las tierras desamortizadas debían ser parceladas y reducidas a propiedad particular: la mitad debían ser vendidas libremente, y la otra mitad debía repartirse entre los combatientes y vecinos sin tierras, a cambio de un canon anual redimible. La burguesía de cada pueblo hizo imposible la adjudicación de tierras.

Se abolió la Inquisición el 5 de febrero de 1813. El tribunal de la Inquisición estaba debilitado en Cádiz porque el Inquisidor Arce se había hecho afrancesado. Las discusiones fueron largas y duras y participaron sacerdotes en ambos bandos, los abolicionistas y los defensores. Se discutió desde el 8 de diciembre de 1812 a 5 de febrero de 1813.

 

 

 

[1] Carlos Martínez de Irujo y Tacón, I marqués de Casa Irujo, 1765-1824 era un hombre culto e interesado en las nuevas ideas de la economía, por lo que tradujo a Adam Smith al español. Fue Secretario de Estado en junio de 1812, y en septiembre de 1818, momento este último en el que organizó un ejército para que saliera para América, el que debería haber salido el 1 de enero de 1820. Fue Secretario de Estado en diciembre de 1823, falleciendo en enero de 1824. Era el padre de Carlos Martínez de Irujo y Mackean, duque de Sotomayor, II marqués de Casa Irujo.

[2] Francisco Javier Abadía era un general comandante en jefe de Galicia en 1805 y Jefe del VI Ejército en septiembre de 1811, acantonado en El Bierzo.

[3] Luis María Salazar Salazar fue nombrado Secretario de Hacienda en junio de 1812 y no se presentó nunca. En noviembre de 1814 fue Secretario de Marina y Secretario interino de Guerra. En marzo de 1820 Secretario de Marina. Fue uno de los principales colaboradores de Fernando VII durante la Década Ominosa, pues fue otra vez Secretario de Marina en mayo de 1823, en diciembre de 1823 y en enero de 1824, repitiendo en julio de 1824 cuando simultaneó el cargo de Secretario de Marina con el de Secretario de Estado interino. En junio de 1825 fue Secretario de Guerra y en octubre de 1825 Secretario de Marina, puesto que repitió en agosto de 1826 y en enero de 1832. Cayó en octubre de 1832 a la llegada del Gobierno Cea.

[4] Ciriaco González Carvajal, 1745- , había estado en Filipinas y en México y llegó a Sevilla en 1810. En 1812 fue Secretario interino de Ultramar. Propuso la idea de crear la lotería moderna para recaudar fondos y la idea fue aprobada el 23 de noviembre de 1811.

[5] Juan José Rafael Teodosio O`Donojú O`Ryan, 1762-1821, era un sevillano de padres irlandeses inmigrados hacia 1720 y apellidados O^Donnohue. Ingresó en el ejército y en la masonería y fue Secretario de Guerra en abril 1813 y de Secretario de Estado en octubre de 1813. Preso en 1814, estuvo cuatro años en Mallorca. En 1821 fue capitán general en Nueva España.

[6] José Luyando, 1773-1835, fue Secretario de Estado en diciembre 1813 y de Estado en diciembre de 1823 en el último Gobierno liberal del Trienio..

[7] Tomás Moreno Daoiz fue Secretario de Guerra en enero de 1814 y en marzo de 1821.

[8] Francisco de Paula Osorio Vargas fue Secretario de Marina en abril 1813, y en febrero de 1822, y en mayo de 1823, de Ultramar en mayo de 1823, y de Guerra en junio de 1823 y de Marina y de Ultramar en el último gobierno liberal del Trienio en septiembre de 1823..

[9] Luis María Salazar y Salazar fue Secretario de Hacienda en septiembre de 1812, y de Marina en marzo de 1820, en mayo de 1823 y en octubre de 1825.

[10] Cristóbal Góngora Delgado fue Secretario de Hacienda en octubre de 1812, febrero de 1813 y mayo de 1814.

[11] Tomás José González Carvajal, 1753-1834, era hermano de Ciriaco y había sido profesor de filosofía en Sevilla. En marzo de 1833 fue Secretario de Hacienda, en 1814 preso, y en 1833 ministro de Guerra. No se le debe confundir con el sacerdote Tomás González Carvajal, 1780-1833.

[12] Manuel Francisco López Araújo fue ministro de Hacienda en agosto de 1813, en enero de 1816, octubre de 1816.

[13] Juan Álvarez Guerra, 1770-1845, era un extremeño, abogado asentado en Madrid, que colaboraba en el Semanario Patriótico, y fue Secretario de Gobernación en marzo de 1813. Preso en 1814 en Ceuta. Sería ministro en el Trienio Liberal, y ministro de Interior en el Gobierno Toreno de la Regencia de María Cristina.

[14] Manuel de la Bodega Mollinedo era limeño y había sido oidor en las Audiencias de Guatemala y México y en el momento era miembro del consejo de Indias.

[15] Francisco Javier de Oliver Copons y Méndez de Navia, 1764-1842, conde de Tarifa 1836-1842, era malagueño de ascendencia catalana. En 1784 manipuló su fecha de nacimiento a la hora de ingresar en el ejército como cadete, declarando tener quince o dieciséis años, cuando ya tenía veinte. Desde 11 de enero de 1812 era comandante general del Campo de Gibraltar, el 24 de febrero de 1812 fue nombrado comandante general interino de Valencia, y el 2 de diciembre de 1812 reemplazó a Luis Laçy en el mando del Primer Ejército situado en Cataluña y Aragón, poniendo su cuartel general en Vich. En mayo de 1813 fue nombrado capitán general de Cataluña, y como tal, recibió en 24 de marzo de 1814 a Fernando VII en la frontera de Francia, besó su mano, le rindió honores y le acompañó a Tarragona (sin pasar por Barcelona), Reus, Lérida y Zaragoza, a donde llegaron el 6 de abril de 1814 buscando apoyos absolutistas y fuera de la legalidad marcada por la Regencia de España. En mayo, acató los decretos absolutistas de 4 de mayo, hechos en Valencia. En junio de 1814, entregó el mando de Cataluña al barón de Eroles y fue confinado en Sigüenza en espera de juicio, o depuración, el cual tardó dos años. En 1816, al ser declarado inocente, fue nombrado Capitán General de Castilla la Nueva, con residencia en Madrid. En mayo de 1818 fue de nuevo Gobernador de Cataluña gracias a la influencia de su cuñado Joaquín Félix de Samaniego, marqués de Valverde de la Sierra y conde consorte de Torrejón. El 10 de marzo de 1820 fue destituido y encarcelado por los liberales en la Cartuja de Miraflores (Burgos), pero no se le encontró culpable, y el 9 de junio de 1821 fue designado Jefe Político de Madrid, en donde se hizo masón y llevó a cabo la tarea de espiar a los masones. Renunció a ese cargo en 7 de septiembre 1821. El 7 de agosto de 1822 fue nombrado de nuevo Capitán General de Castilla la Nueva, pero renunció al cargo en 29 de agosto, 22 días más tarde. El 1 de marzo de 1823 era Jefe Militar de Palacio Real, y en calidad de tal acompañó al rey a Sevilla y a Cádiz, hasta que en septiembre de 1823 fue sustituido por Infantado, que se hizo cargo del rey, lo que fue entendido como liberación de Fernando VII. Copóns fue de nuevo depurado y se le retiró del ejército en 1824, siendo encarcelado en espera de sentencia. En mayo de 1825 resultó absuelto, pero fue privado de grado militar, sueldo y condecoraciones. Sería rehabilitado en 1833, y nombrado conde de Tarifa en 1836. Fuente: Al Qantir, Monografías y Documentos sobre la Historia de Tarifa.

[16] Lorenzo Fernández de Villavicencio Cañas y Portocarrero, 1778-1859, duque de San Lorenzo de Vallehermoso, marqués de Casa Villavicencio, marqués de la Mesa de Asta, a partir de 1837 empezó a utilizar, a título de consorte, los títulos de conde del Parque, marqués de Vallecerrato, marqués de Castrillo y conde de Belmonte de Tajo. Fue miembro de la milicia provincial de Jerez de la Frontera, y en 1808 fue destinado a Cádiz y se incorporó al ejército de Andalucía. Luchó en el Guadarrama frente a Napoleón, y tras la carga de la caballería polaca, fue apresado y llevado a Pamplona, de donde huyó. En 1823 se marcho a Bruselas voluntariamente, y en 1833 regresó a España. Repartió los títulos entre sus hijos: Lorenzo José Fernández de Villavicencio fue duque de San Lorenzo de Vallehermoso; Manuel Joaquín Fernández de Villavicencio fue marqués de Vallecerrato; Luis José Fernández de Villavicencio fue duque del Parque; José Fernando Fernández de Villavicencio fue marqués de Castrillo; María Lorenza Fernández de Villavicencio fue condesa de Belmonte de Tajo; y María Eulalia Fernández de Villavicencio fue marquesa de Mesa de Asta.

[17] Miguel Ricardo de Álava Esquivel, 1772-1843. Ver 2. De sept. 1808 a enero 1810, pg.48

Acerca de Emilio Encinas

Emilio Encinas se licenció en Geografía e Historia por la Universidad de Salamanca en 1972. Impartió clases en el IT Santo Domingo de El Ejido de Dalías el curso 1972-1973. Obtuvo la categoría de Profesor
Agregado de Enseñanza Media en 1976. fue destinado al Instituto Marqués de Santillana de Torrelavega en 1976-1979, y pasó al Instituto Santa Clara de Santander 1979-1992. Accedió a la condición de Catedrático de Geografía e Historia en 1992 y ejerció como tal en el Instituto Santa Clara hasta 2009. Fue Jefe de Departamento del Seminario de Geografía, Historia y Arte en 1998-2009.


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