EL GOBIERNO JOVELLAR DE SEPTIEMBRE DE 1875.

 

Concepto clave: Jovellar.

 

El general Joaquín Jovellar accedió, en septiembre de 1875, a la Presidencia del Gobierno, no porque hubiera dado un golpe de Estado, ni porque se impusiera un nuevo régimen militarista, sino porque Cánovas no quería presidir mientras se hacían unas elecciones por sufragio universal, según la legalidad vigente, porque lo primero que pensaba hacer era suprimir el sufragio universal. Cánovas no creía en el voto de los ignorantes, sobre todo tras las experiencias de 1873, cuando los ignorantes habían impuesto los Gobiernos cantonales que habían expropiado a los ricos para repartir entre los pobres, y habían causado un gran destrozo a la economía del país, y a la cultura y ciencia española. Los españoles tenían muy reciente la experiencia de un comunismo populista, y estaban de acuerdo en el gobierno de los más preparados, aunque éstos fueran corruptos y explotadores del trabajador, lo cual era patente a todos. Pero la alternativa era peor. Jovellar debía llegar, hacer la convocatoria de elecciones, conseguir que las ganara Cánovas, y dimitir. Y así se hizo.

El 12 de septiembre de 1875, Jovellar formó Gobierno con los hombres que Cánovas le sugirió.

 

 

Gobierno conservador de Jovellar[1],

          12 septiembre 1875 – 2 diciembre 1875.

 

Presidente del Consejo, Joaquín Jovellar Soler.

Estado, Adelardo López de Ayala, interino / 16 de septiembre: Emilio Alcalá Galiano, conde de Casa Valencia / 14 noviembre: Fernando Calderón Collantes, interino / 2 de diciembre de 1875: Emilio Alcalá Galiano.

Fomento, Cristóbal Martín de Herrera.

Guerra, Joaquín Jovellar Soler (Jover en otros documentos, se utilizan ambos apellidos indistintamente).

Marina, Santiago Durán Lira.

Hacienda, Pedro Salavarría Charitu.

Gobernación, Francisco Romero Robledo.

Gracia y Justicia, Cristóbal Martín de Herrera, interino / 16 de septiembre de 1875: Fernando Calderón Collantes.

  Ultramar, Adelardo López de Ayala.

 

Tras el gran triunfo de Cánovas de 20 de mayo de 1875, y la declaración pública del pacto no escrito entre Cánovas y Sagasta, se daba el Gobierno a Joaquín Jovellar. Ello daba pie a cambiar algunos Ministros y se lanzaba un mensaje a los moderados del sector católico integrista: Cánovas no estaba obsesionado por el poder, sino que buscaba un nuevo sistema político.

De 1875 a 1881, gobernó realmente Cánovas, aunque por medio aparecieran Gobiernos como los de Jovellar y de Martínez Campos. Cánovas gobernaba aunque no fuera Presidente del Consejo de Ministros, porque gozaba de amplia mayoría en el Parlamento, y porque imponía su ascendiente sobre todos los Gobiernos.

 

 

El anuncio de elecciones.

 

El 1 de octubre de 1875, Jovellar anunció elecciones por sufragio universal. Ordenó a los Ayuntamientos hacer listas electorales bajo la Ley Electoral de 1870, por sufragio universal. Cánovas podría decir en adelante que él nunca aplicó el sufragio universal como Jefe de Gobierno. También podría decir que nunca conculcó la legalidad vigente.

Las elecciones se harían de forma fraudulenta, como se venían haciendo durante todo el siglo XIX. Se encargaron las elecciones a Romero Robledo, el experto en manipulación de elecciones.

Tras el anuncio, sería el Gobierno de Cánovas quien hiciese la convocatoria oficial, aunque “respetando los acuerdos tomados”.

 

 

La acción de Jovellar en el Gobierno.

 

Jovellar luchó contra los carlistas catalanes y acabó con el problema en esa zona carlista. El escenario de la  guerra, quedó reducido al País Vasco.

 

 

La aparición del partido de oposición.

 

El 5 de noviembre de 1875, Sagasta declaró su fidelidad a Alfonso XII, lo cual culminaba el pacto con Cánovas y con ello empezaba a funcionar el sistema pensado por don Antonio Cánovas. Sagasta crearía el Partido Liberal Constitucional que enlazaba con el partido de tiempos de Amadeo, y con la Constitución de 1869, mientras Cánovas continuaba al frente del partido que había creado en 1869, el Partido Liberal Conservador, y quería una nueva Constitución.

Faltaba atraer a los diversos líderes a ese partido nuevo Liberal Constitucional, lo cual no se conseguiría hasta 1881. No hubo manera de poner en marcha la idea de turno pacífico de partidos hasta esta fecha.

Sagasta se dedicó a solucionar la escisión de los disidentes de su partido de mayo de 1875, los que se habían marchado del Partido Constitucional. Y el 6 de noviembre de 1875, convocó Asamblea del Partido Liberal Constitucional. Sagasta manifestó que aceptaba a Alfonso XII y que reivindicaba la Constitución de 1869 con libertad de cultos, libertad de imprenta y sufragio universal, y lo único que cambiaba era la aceptación del Rey. Se nombró nueva Junta Directiva del Partido Constitucional, presidida por Sagasta. Se envió un telegrama a Serrano de adhesión a su persona, porque los militares no podían participar en actividades políticas y Serrano no había podido asistir a esa asamblea. Con ello se trataba de demostrar que el Partido Constitucional iba en la línea de los progresistas de siempre.

La nueva Junta Directiva del Partido Constitucional envió una delegación a hablar con Cánovas. La presidía el mismo Sagasta, y hablaron con Cánovas y con Romero Robledo sobre las próximas elecciones. Romero Robledo prometió neutralidad, mientras se tratase de partidos monárquicos que aceptasen la Constitución. Las elecciones se convocarían antes de fin de año y serían en 20 de enero de 1876.

Una vez pactadas las elecciones para 20 de enero de 1876, Jovellar dejó paso a Cánovas.

 

 

 

[1] Joaquín Jovellar Jover (denominado Soler en otros documentos) nació en Palma de Mallorca en 1819. Colaboró en la revolución de septiembre de 1868. fue ascendido a Teniente General en 1871 y Capitán General de Cuba en 1873, donde apresó al buque Virginius, cargado de armas para los insurrectos, y fusiló a sus marineros incluyendo británicos y estadounidenses, provocando un incidente con Estados Unidos. Apoyó la vuelta de la monarquía en la persona de Alfonso XII y fue ministro de Guerra y Presidente del gobierno en 1875. Volvió a ser Capitán General de Cuba y luchó contra los insurrectos en 1876. Fue Capitán General de Filipinas en 1883. Ministro de la Guerra en 1885 con Sagasti. Murió en Madrid en 1892.

 

Acerca de Emilio Encinas

Emilio Encinas se licenció en Geografía e Historia por la Universidad de Salamanca en 1972. Impartió clases en el IT Santo Domingo de El Ejido de Dalías el curso 1972-1973. Obtuvo la categoría de Profesor Agregado de Enseñanza Media en 1976. fue destinado al Instituto Marqués de Santillana de Torrelavega en 1976-1979, y pasó al Instituto Santa Clara de Santander 1979-1992. Accedió a la condición de Catedrático de Geografía e Historia en 1992 y ejerció como tal en el Instituto Santa Clara hasta 2009. Fue Jefe de Departamento del Seminario de Geografía, Historia y Arte en 1998-2009.

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