Conceptos clave: Gobierno Ruiz Zorrilla, atentado contra Amadeo, ruptura del Partido Radical, industrialización, elecciones de agosto, derecha radical, radicales de izquierda, republicanos benévolos, republicanos intransigentes, Proyecto para abolir la esclavitud en Puerto Rico, Ley de Enjuiciamiento Criminal, escándalo Hidalgo.

 

 

Gobierno Ruiz Zorrilla

          13 junio 1872-12 febrero 1873.

 

Junio de 1872 representa la vuelta de los radicales al Gobierno. Volvían los antiguos progresistas y demócratas. Habían perdido el poder en octubre de 1871 y lo recuperaban nueve meses después. Mientras tanto habían transcurrido tres Gobiernos constitucionales, es decir, moderados.

 

Presidente del Consejo de Ministros, Manuel Ruiz Zorrilla / 13 de junio: Fernando Fernández de Córdova Valcárcel, interino / 16 de junio: Manuel Ruiz Zorrilla.

Estado, Cristino Martos Balví. Radical /  3 de julio 1872: Manuel Merelo Calvo, interino. / 1 septiembre 1872: Cristino Martos Balví.

Hacienda, Servando Ruiz Giménez y González Llanos[1]. Radical. / 19 diciembre 1872: José Echegaray Eizaguirre. Radical.

Guerra, Fernando Fernández de Córdova Valcárcel, marqués de Mendigorría. Militar.

Marina, José María Beránger Ruiz de Apodaca. Militar y radical.

Gracia y Justicia, Eugenio Montero Ríos. Radical. / 13 de junio 1872: Cristino Martos Balví / 11 de julio 1872: Álvaro Gil Sanz / 25 agosto 1872: Eugenio Montero Ríos.

Gobernación, Manuel Ruiz Zorrilla. / 13 junio: Cristino Martos Balví. Interino. / 16 junio: Manuel Ruiz Zorrilla.

Fomento, José Echegaray Eizaguirre. Radical. / 19 de diciembre 1872: Manuel Becerra Bermúdez. Radical.

Ultramar, Eduardo Gasset Artime. Radical. / 14 agosto 1872: Fernando Fernández de Córdova Valcárcel / 19 de diciembre 1872: Tomás María Mosquera.

 

Ruiz Zorrilla ya había sido presidente en 1871. Se propuso hacer todas las reformas propuestas en septiembre de 1868 y todavía pendientes, como el jurado, la abolición de quintas, la solución a las colonias, la modernización industrial y la separación Iglesia – Estado.

El 28 de junio se disolvieron Cortes y se convocaron elecciones para el 24 de agosto y apertura de Cortes para el 15 de septiembre.

En 18 de julio de 1872 Amadeo, acompañado de su esposa, sufrió un atentado en una transversal de la calle Arenal, pero ambos salieron ilesos. El coche en que volvían los Reyes de un paseo por el Buen Retiro hacia Palacio, fue tiroteado en la calle Arenal por un grupo de individuos, de los que se mató a uno y se apresó a cuatro, pero nunca revelaron quién les había contratado. Amadeo reaccionó valerosamente, él mismo salió en persecución de los agresores, a pesar de que éstos iban armados con pistolas. El gesto llamó mucho la atención de los españoles que le calificaron de valiente. En las apariciones siguientes de Amadeo, la gente le aplaudía. Y el 19 de julio, los Reyes salieron de paseo como todos los días. El pueblo español, amante de estos gestos, reconoció que tenía valor. Lo más sorprendente del caso era que el Gobierno sabía que se iba a cometer el atentado y no había hecho apenas nada por evitarlo. Y una vez pasado el trance, se buscaron culpables entre los alfonsinos y los republicanos, es decir, se obtuvo una excusa para castigar a la oposición.

Juan Bautista Topete tenía conocimiento del día y la hora exacta del atentado y se lo había dicho a Martos, Ministro de Estado. Se sabía que eran 18 hombres de la Sociedad de Los Trescientos. Se había enterado el embajador francés y se lo había comunicado al Gobernador de Madrid, Mata, que no hizo nada. Así que los conspiradores fueron tranquilamente con sus armas al punto convenido para el atentado. Y luego, nunca se supo quiénes habían sido. Se rumoreó que eran italianos.

El 20 de julio el Rey salió de viaje por Valladolid, Burgos, Palencia, Santander, Bilbao, San Sebastián, Gijón, Oviedo, El Ferrol y La Coruña, es decir, el norte de España.

El Rey estaba a merced del Partido Progresista, pero tras la muerte de Prim, el partido estaba disgregado y a punto de fraccionarse. Y pesaba también que los progresistas españoles eran muy poco democráticos, mucho menos que Amadeo. Los progresistas pensaban, cada uno de sus líderes, en obtener la Presidencia del Gobierno, en lo que en España se llama “repartirse el turrón”.

 

 

Ruptura del Partido Radical.

 

El Partido Radical, o progresista que, en teoría había llevado a Amadeo a la Corona de España, se empezó a fragmentar y, a veces, hasta a disgregarse algunos de estos pedazos. Se podían encontrar un centenar de tendencias distintas, grupúsculos con la característica de que cada uno estaba en contra de todos los demás.

Durante el reinado de Amadeo, los dos grupos o coaliciones más fuertes eran el “Constitucional” de Sagasta, que era moderado, y los “Radicales” de Ruiz Zorrilla que eran progresistas.

Sagasta era pragmático, flexible y abierto a todo tipo de maniobras, buscando siempre alianzas cuando estaba en el Gobierno, pero conspirando siempre cuando estaba en la oposición.

Ruiz Zorrilla era un maximalista que siempre buscaba el máximo de libertades y era inflexible en sus criterios sobre ello, intolerante para con las opiniones de los demás, y anticlerical.

Los Gobiernos eran difíciles. Amadeo lo tenía muy mal para designar Presidente. La rivalidad política entre ambos, Sagasta y Ruiz Zorrilla, impedía gobernar a cualquiera de los dos.

Y la alternativa a cualquiera de los dos era Serrano, un militar que no congeniaba con Amadeo, ni con Sagasta, ni con Ruiz Zorrilla, pues Serrano había apoyado a Montpensier y seguía simpatizando con esa opción, y además se había mostrado autoritario y poco democrático cuando había gobernado. O sea, que no se contemplaba la alternativa Serrano.

Los moderados menos autoritarios, el grupo de Cánovas, tampoco aceptaban colaborar con Amadeo, porque ellos apoyaban a los Borbones. Pero Cánovas llegó a simpatizar con Amadeo porque le vio como una persona íntegra, y porque, al menos, salvaba la monarquía frente a la posibilidad de una República sin pies ni cabeza, pues los republicanos tenían muchos proyectos, todos distintos y contradictorios. Así que los canovistas decidieron no servir a Amadeo, pero en su momento le prestaron un colaborador, que fue José de Elduayen.

Así que la ruptura del grupo radical era una pésima noticia para Amadeo:

Un grupo de derecha radical, liderado por Servando Ruiz Gómez y por Eduardo Gasset Artime. Servando Ruiz Gómez, 1821-1888, era asturiano, había estado en Jamaica y en Cuba hasta 1842, y luego había estado entre los progresistas. Eduardo Gasset Artime, 1832-1888, era gallego, había sido moderado y en su momento de Unión Liberal. En 1867 había fundada El Imparcial, periódico más importante de su época. En 1872 se había sumado a los Radicales que apoyaban a Amadeo de Saboya.

Y un segundo grupo de radicales de izquierda liderados por Cristino Martos Balbi (cimbrios) y por Nicolás María Rivero (demócratas).

 

 

La industrialización continuaba.

 

En julio de 1872 llegó a España la Sociedad Española de Dinamita para instalarse en Galdácano (Vizcaya). En principio llegó con licencia para cinco años, pero se quedó definitivamente. En 1884 abrió la Sociedad General de Fosfatos de Cáceres para obtener sulfúrico, pero esta empresa fracasó al poco tiempo. En 1887 entró en un cartel de precios de la dinamita, del que quedó fuera Sociedad Vasco Asturiana de Explosivos hasta que esta última decidiera entrar en el cartel en 1894, y en 1896, el cartel culminaría en la sociedad Unión Española de Explosivos, que se quedó con el monopolio.

 

 

El intento Alfonsino de tomar la Corona.

 

El 1 de agosto de 1872 se logró una entrevista de Cánovas y Serrano, pero Serrano no se entregó a los alfonsinos, sino que sólo acordó con Cánovas que había que esperar a una ocasión mejor para decidir el futuro político de España. También habló Serrano con el general Lersundi, montpensierista, y acordó lo mismo. Sólo a final de 1872, Serrano se convenció de que la opción con más posibilidades era Alfonso de Borbón, y afirmó que era necesario echar al “imbécil” de Amadeo de Saboya. El insulto era de Serrano, y no de quien está escribiendo estas líneas.

 

 

Las elecciones de agosto de 1872.

 

En las elecciones de 24 de agosto de 1872, organizadas por Ruiz Zorrilla, los enemigos de los radicales fueron barridos del Congreso de Diputados, quedando fuera Serrano, Topete, Sagasta, Ríos Rosas, Cánovas, Santa Cruz y Alonso Martínez. No obstante, Ruiz Zorrilla no se atrevió a hacer un fraude tan grande como el de Sagasta de abril de 1872. El resultado fue que los republicanos pasaron a ser un grupo de oposición muy importante.

Los del Partido Radical de Ruiz Zorrilla obtuvieron 274 escaños,

Los republicanos federales de Pi y Margall, 77, y los republicanos unitarios, 2.

Los conservadores del Partido Constitucional de Sagasta, 14.

Los alfonsinos de Cánovas, 9.

Los independientes, 3.

Los carlistas se retrajeron. La abstención fue superior al 50% porque también se retrajeron los republicanos intransigentes, los constitucionales de Sagasta y los obreros de la AIT.

Ruiz Zorrilla obtuvo el 70% de los votos emitidos. Pero los radicales no aprovecharon esta victoria pues se dividieron en derecha radical y radicales de izquierda.

 

Los republicanos aparecían como un grupo importante, pero debemos matizar que sus buenos resultados se debían más a la abstención de los conservadores (un 54% de los posibles votantes no votó) y al favor que les hizo Ruiz Zorrilla, que a sus propios méritos. En realidad, los republicanos obtuvieron 379.000 votos, los mismos que en elecciones anteriores, pero ello les dio más escaños que otras veces. Lo interesante de estas elecciones es que se vio que los republicanos obtenían votos en las capitales de provincia, 33% de los votos, y no en las zonas agrarias, 11% de los votos, y que sólo estaban implantados en Zaragoza, Barcelona y la zona de Cádiz-Sevilla.

Para entonces, y precisamente por las muchas divisiones entre distintos grupos republicanos, cuyos nombre y siglas eran difíciles de retener en la memoria, los españoles les veían como dos tendencias principales, benévolos e intransigentes. Sus discrepancias internas eran tantas, que en octubre de 1872 habían sido incapaces de elegir un nuevo Directorio del partido. Como reacción a esta incapacidad, la minoría intransigente intentó en octubre de 1872 una sublevación en El Ferrol, y en noviembre, una sublevación general de toda España, absolutamente ineficaces.

A partir de ese momento, el republicanismo perderá importancia progresivamente, a pesar de que tuvieran el poder en 1873, pues empezaron a perder fuerza ante el socialismo y el anarquismo, que les ganaban terreno entre los trabajadores.

 

 

El programa de Ruiz Zorrilla.

 

Ruiz Zorrilla necesitaba al ejército para enfrentarse a los carlistas y a la posibilidad de levantamientos republicanos en Levante. Pero había prometido abolir las quintas y ello se convertía en un problema en ese momento. La reforma que hizo fue eliminar la redención a metálico.

El 27 de septiembre de 1872 presentó un Proyecto de Ley para abolir las quintas y sustituirlas por un servicio militar obligatorio para los jóvenes de entre 20 y 27 años de edad, que harían tres años en servicio activo y permanecerían cinco en la reserva. Y prohibía la sustitución de un mozo por otro, y la redención a metálico.

Pero inmediatamente, realizó un llamamiento de 40.000 hombres, y lo hizo por quintas y con redención a metálico, porque la guerra carlista lo necesitaba. Y el proyecto se quedó en nada.

Respecto a la esclavitud, hizo un Proyecto para abolir la esclavitud en Puerto Rico realizable en cuatro meses. Eso provocó la intranquilidad de los empresarios españoles relacionados con el Caribe y de los hacendados cubanos. Éstos crearon la Liga Nacional y se ofrecieron a colaborar con Serrano en contra de Ruiz Zorrilla.     En 1873 se dio la abolición de la esclavitud en Puerto Rico.

Respecto a las líneas básicas del programa de Ruiz Zorrilla, la separación Iglesia-Estado y la ampliación de la instrucción pública, no pudo hacer aprobar ninguna ley.

En otros campos reformistas hubo algunos cambios:

Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1872. La ley de Enjuiciamiento Criminal sería modificada en 1882 y complementada por la Ley de Enjuiciamiento Civil de 1885, dará posibilidades para un Código Civil, que será aprobado en 1889.

Respecto al problema político social de más actualidad en el momento, la abolición de la esclavitud, que querían hacer tanto los Republicanos como los Radicales de Ruiz Zorrilla, se hizo bien poco. Los caciques españoles se organizaron en el Centro Hispano Ultramarino de Madrid y protestaron ante Ruiz Zorrilla hasta que éste abandono el proyecto de liberar a los esclavos. Ruiz Zorrilla consiguió liberar a los de Puerto Rico, pero el problema eran los 400.000 de Cuba. Los grandes capitalistas poseedores de esclavos, encabezados por Juan Manuel de Manzanedo[2], tomaron a Cánovas como líder político. Los hacendados cubanos creían que la esclavitud era un derecho de propiedad intocable por el Estado.

Los abolicionistas conformaron una Sociedad Abolicionista compuesta por José María Orense, Fernando de Castro, Gabriel Rodríguez, Emilio Castelar, Rafael María de Labra, Pi y Margall, Felix Bona, Nicolás Salmerón, Francisco Giner de los Ríos, Estanislao Figueras… y presentaron en el Senado una moción de abolición de la esclavitud el 26 de septiembre de 1872, y al día siguiente en el Congreso. La propuesta fue rechazada en diciembre de 1872, aunque se abolió la esclavitud de Puerto Rico, donde había proporcionalmente muchos menos esclavos y su liberación no representaba un problema social y de orden público.

En 8 de noviembre de 1872 empezó el escándalo Hidalgo, un tema oscuro por el que Hidalgo sufrirá la enemistad de todos sus compañeros artilleros, y de todos los progresistas, e Hidalgo será mejor tratado cuando vuelvan los conservadores a partir de 1886. Era la rebelión de todo el Cuerpo de Artillería. Baltasar Hidalgo de Quintana y Trigueros era acusado por sus compañeros de haber propiciado el asesinato a varios oficiales compañeros suyos en la revuelta del Cuartel de San Gil de 22 de junio de 1866, debido a su actitud timorata.

El 11 de diciembre de 1872 hubo una revuelta en Puerta del Sol y calle de San Jerónimo de Madrid. Era un centenar de personas. Estaban pagados por el Marqués de Manzanedo, el representante de los intereses cubanos en España. Era un grupo reducido, pero significativo, toda vez que Isabel II era una de las perjudicadas por la abolición de la esclavitud, pues ella controlaba el negocio del azúcar en España. La Liga Nacional, o grupo de presión de los hacendados cubanos trataba de manifestarse contra Ruiz Zorrilla y congregar las fuerzas conservadoras en torno a Serrano.

 

 

[1] Servando Ruiz Gómez y González Llanos 1821-1888 estudió filosofía y derecho en Alemania, y completó estudios en Francia e Inglaterra. En 1849 volvió a España. Se exilió en 1866 y volvió en 1868 para ser subsecretario de Hacienda del ministro Figuerola. Fue ministro de Hacienda en junio de 1872, y emitió una deuda pública que tuvo una aceptación de cinco veces lo demandado.

[2] Juan Manuel de Manzanedo había nacido en Santoña y emigrado a Cuba en 1823 introduciéndose entre los comerciantes de La Habana y entrando en el negocio de abastecer esclavos y financiar proyectos productivos agrícolas e industriales. Volvió a España en 1845 y pasaba por uno de los más ricos de Madrid, tanto como los Medinaceli o los Alba. Se puso a dirigir el Centro Ultramarino y el partido alfonsino o de Cánovas, hasta su muerte en 1882. Manzanedo dirigía el Centro Hispano Ultramarino de Madrid, centro financiado por el Casino Español de La Habana. El Centro Ultramarino fue fundado en noviembre de 1871 por Manzanedo y Laureano Sanz y buscaba el apoyo del partido alfonsino. Este Centro fundó unos 87 Centros provinciales por toda España para agrupar a todos los propietarios en torno a sus ideas, y fue el origen de Fomento del Trabajo Nacional, la patronal catalana.

Acerca de Emilio Encinas

Emilio Encinas se licenció en Geografía e Historia por la Universidad de Salamanca en 1972. Impartió clases en el IT Santo Domingo de El Ejido de Dalías el curso 1972-1973. Obtuvo la categoría de Profesor Agregado de Enseñanza Media en 1976. fue destinado al Instituto Marqués de Santillana de Torrelavega en 1976-1979, y pasó al Instituto Santa Clara de Santander 1979-1992. Accedió a la condición de Catedrático de Geografía e Historia en 1992 y ejerció como tal en el Instituto Santa Clara hasta 2009. Fue Jefe de Departamento del Seminario de Geografía, Historia y Arte en 1998-2009.

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