GOBIERNOS DE ARMERO Y DE ISTÚRIZ EN 1857-1858.

 

 

 

 

Gobiernos del general Armero[1],

          15 octubre 1857 – 11 enero 1858

 

    Francisco Armero Peñaranda estaba retirado en su casa de campo sin querer saber nada de los trapicheos políticos de Madrid. No obstante, fue llamado por la Reina en septiembre de 1857 para formar Gobierno, y acudió a su llamada. No lo hizo apresuradamente, sino que se tomó su tiempo, varias semanas. Le manifestó a la Reina que él creía en la Constitución de 1845 “ni más ni menos” y en la Ley Constitucional de 1857. Una vez en Madrid, formó Gobierno interino en 15 de octubre de 1857. Llamó a Alejandro Mon, que estaba en Roma, y tardó unos días en llegar. Juntos, buscaron un equipo de Gobierno cuya idea era “no destruir para edificar, sino conservar progresando”. El 25 de octubre había un nuevo Gobierno en el que se integraban Alejandro Mon y Francisco Martínez de la Rosa. No encontró un líder militar que quisiera colaborar con él. De esta manera se explica el desfase entre la decisión de Isabel II de agosto de 1857 de exonerar a Narváez, y el arranque del nuevo Gobierno a partir de 15 de octubre de 1857.

 

Gobierno interino 15 de octubre 1857 – 25 de octubre 1857.

Presidente, Francisco Armero Peñaranda, marqués de Nervión.

Estado y Ultramar, Leopoldo Augusto de Cueto marqués de Valmar.

Gracia y Justicia, Fernando Álvarez Martínez.

Guerra, Francisco Armero Peñaranda.

Marina, Juan Salomón.

Hacienda, Victorio Fernández Lascoiti Fourquet.

Gobernación, Francisco Armero Peñaranda.

Fomento, Eugenio de Ochoa Montel.

Pretendía ser un Gobierno de militares y políticos conservadores cerrados, aunque Armero no encontró colaboración militar y tuvo que administrar las carteras de Presidencia, Guerra y Gobernación. Eran abogados Fernando Álvarez Martínez y Leopoldo Augusto de Cueto marqués de Valmar, y era funcionario Victorio Fernández Lascoiti.

 

Nuevo Gobierno Armero, ya titular, de 25 octubre 1857 – 11 enero 1858.

Presidente del Consejo de Ministros, Francisco Armero Peñaranda.

Estado y Ultramar, Francisco de Paula Martínez de la Rosa Berdejo Gómez Arroyo.

Gracia y Justicia, Joaquín José Casaus.

Guerra, se mantenía Francisco Armero Peñaranda.

Marina, José María Bustillo Barreda I conde de Bustillo.

Hacienda, Alejandro Mon Menéndez.

Gobernación, Miguel Bermúdez de Castro.

Fomento, Pedro Salaverría Charitu.

Es decir, Armero cambiaba todos los Ministros, salvo los dos ministerios que él mismo ocupaba, Presidencia y Guerra. Cedía Gobernación a un colaborador como Bermúdez de Castro. Seguía siendo un Gobierno muy conservador, muy de derecha moderada. Nombró ministros a viejos políticos conservadores de derecha como Martínez de la Rosa y Alejandro Mon. No encontró apoyo entre los militares.

El nuevo Jefe de Gobierno afirmó que en todo caso respetaría la Constitución de 1845, que creía que se estaba sobrepasando en tiempos de Narváez. Efectivamente, sabemos que Narváez no creía en las Constituciones y gobernaba a su aire, fueran o no constitucionales sus decisiones.

Francisco Armero hizo un llamamiento a la reconciliación de los partidos y tendencias políticas, pero ello resultó imposible. Para ello, ofreció los cargos de Gobierno a miembros de Unión Liberal a fin de atraerles hacia su persona, pero esto disgustó a los barones ultramoderados que le apoyaban, y que exigieron la caída de Alejandro Mon. Creían que éste estaba preparando la vuelta de O`Donnell.

Armero abrió las Cortes el 10 de enero de 1858. Allí se presentaron las dignidades eclesiásticas (arzobispo de Burgos, arzobispo de Tarragona, Arzobispo de Valladolid, patriarca de Indias) y los Títulos nobiliarios (marqués de Ayerbe, marqués de Perales, marqués de Bedmar) que se consideraban con derecho a ser senadores según la Ley Constitucional de Narváez de 1857. El Discurso de la Corona anunció una Ley para crear senadores hereditarios como decía la Ley Constitucional.

A continuación, Armero presentó a Luis Mayans Enríquez como candidato a Presidente del Congreso de Diputados. El Congreso, que estaba enfrentado a los Gobiernos de la Ley Constitucional por el tema de quién debía hacer los Reglamentos Internos de las Cámaras y que esta Ley decía que los haría el Gobierno, votó un candidato alternativo, Juan Bravo Murillo, que ganó al candidato gubernamental por 126 a 118 votos.

Entonces Armero dimitió. La Reina le sugirió no dimitir, sino que ella suspendería las Cortes si él quería. Armero dijo que eso sería anticonstitucional y él no lo haría. Hubo 5 días de crisis, sin nuevo Presidente de Gobierno.

 

 

 

Gobierno Istúriz[2],

          14 enero 1858 – 30 junio 1858.

 

Presidente del Consejo de Ministros, Francisco Javier Istúriz Montero.

Estado y Ultramar, Francisco Javier Istúriz Montero.

Gracia y Justicia, José Fernández de la Hoz.

Guerra, Fermín de Ezpeleta Enrile

Marina, Fermín de Ezpeleta Enrile(interino) / 29 de enero:  José María Quesada.

Fomento, Ventura Díaz Astillero de los Ríos (interino) / 15 enero 1858: Joaquín Ignacio Mencos y Manso de Zúñiga, conde de Guendulaín.

Hacienda, José Sánchez Ocaña

Gobernación, Ventura Díaz Astillero de los Ríos / 5 mayo 1858: José Fernández de la Hoz / 14 mayo 1858: José Posada Herrera.

 

Francisco Javier Istúriz había sido exaltado en 1820-1823 y se había exiliado en la Década Ominosa. Volvió de Francia como progresista, pero se hizo moderado ante la desamortización de 1836 y desde entonces fue un líder moderado. En 1858, Istúriz se relacionaba con la Familia Real, con los moderados extremistas de derecha y con los moderados puritanos, el ala “izquierda” de los moderados partidaria del diálogo con los progresistas. Por lo tanto, aparecía como una solución para el momento, pues tenía relaciones con todas las facciones moderadas. Istúriz intentó la reconciliación entre los moderados de Narváez y el grupo O`Donnell, pero resultaría imposible.

El 15 de enero de 1858 presentó al Congreso un programa en el que prometía respetar la Constitución de 1845, pero también las peticiones de la Reina de 10 de enero de 1858, dignidades eclesiásticas y títulos nobiliarios en el Senado, aunque ello pareciera una contradicción, pues la Ley Constitucional anulaba en parte la Constitución de 1845. Nombró una Comisión para el estudio del tema. Contestó, una y otra vez, a todos los que le replicaban que sólo buscaba la legalidad de la Constitución de 1845. Prometió que llevaría a las Cortes todos los proyectos de Ley necesarios y que no gobernaría por decreto.

Bravo Murillo, el recientemente elegido Presidente del Congreso de Diputados, en la respuesta al Discurso de la Corona, propuso una reforma de la Ley Electoral, una reforma de la Administración y una Ley del Funcionario. La Ley Electoral decía que era necesaria porque todas las elecciones hasta entonces habían resultado conflictivas entre las personas, entre los partidos entre sí y entre los partidos y el Gobierno. Creía Bravo Murillo que cada Gobierno debía hacer las elecciones de forma que le favorecieran, pues de otra manera no podría gobernar y se llegaría a un absurdo político. La Reforma Administrativa debía tener como fin el conseguir estabilidad de los empleados públicos, pues si los Gobiernos cambiaban cada poco y ello arrastraba a los empleados públicos, no se podían emprender los cambios necesarios para modernizar la Administración y ni siquiera los encargados de los negociados tendrían tiempo de resolver sus propios asuntos, pues entre las reclamaciones de cesantes producidos en cada cambio y reclamaciones de los aspirantes a cada carguillo, resultaba que antes de resolver estas reclamaciones ya había caído el Gobierno.

El Gobierno Istúriz era el último intento de los moderados de más a la derecha por mantenerse en el poder, pues se empezaba a reconocer que este grupo estaba agotado y que había que dar oportunidades a la Unión Liberal propuesta por O`Donnell. Muchos moderados y algunos progresistas visitaron a O`Donnell y le pidieron su colaboración. Pero ello significaba la caída de la Ley Constitucional de 1857. El conflicto entre los moderados de derecha de Juan Bravo Murillo, y los moderados autoritarios de Narváez, ahora representados por Istúriz, estaba patente.

El 26 de enero de 1858 la Comisión para el estudio de la reforma del Senado presentó sus conclusiones.

El 13 de mayo de 1858 fueron cerradas las Cortes y permanecerían cerradas hasta su disolución en 11 de septiembre.

La caída de Istúriz la preparó José Posada Herrera, hombre que se había iniciado en política en 1841 como diputado progresista por Asturias y había votado a favor de Espartero como Regente en esa fecha. En 1843, como otros tantos, se había cansado de Espartero y se pasó a los moderados. Votó en contra de Salustiano Olózaga. Se marchó a su cátedra de Derecho. Istúriz le recuperó para la política haciéndole en mayo de 1858 Ministro de Gobernación. Posada Herrera le pidió la revisión de las actas electorales porque ciertas irregularidades favorecían a los moderados, y ello desconcertó a los compañeros de Gabinete, que no veían motivo para revisar lo que les favorecía. El Gobierno se dividió, discutieron, e Istúriz acabó dimitiendo en 28 de junio de 1858.

Un día antes, el 27 de junio, O`Donnell solicitó y obtuvo licencia para marchar a Francia cuatro meses, por razones de salud. La verdadera razón era que Isabel II no quería a O`Donnell.

En la noche del 27 al 28 de junio  de 1858 se reunieron 300 hombres armados cerca de las oficinas del periódico demócrata La Razón, y estaban de acuerdo con 50 sargentos dispuestos a sacar sus regimientos a la calle. Posada Herrera notificó los hechos a Isabel II y ésta hizo llamar a O`Donnell con urgencia en la madrugada del 28, antes de que saliera de Madrid. Isabel II cedía el poder a O`Donnell y éste y el ejército juraban fidelidad a la Reina el día del cuarto aniversario de los sucesos de Vicálvaro.

 

En el haber de este periodo de Gobierno, y sin querer por ello atribuir méritos a los gobernantes, debemos mencionar que en 1858 apareció en España una compilación de leyes administrativas llamada Diccionario de la Administración, una obra de Marcelo Martínez Alcubilla, un abogado que comentaba las leyes administrativas de España y las editaba por orden alfabético y que se actualizó en 1868, 1876, 1886, 1892 y 1914. Esta obra se complementaba con la Enciclopedia de Lorenzo de Arrazola editada en 1848-1876, y con el Diccionario de Escosura editado entre 1852 y 1853. En 1875, Marcelo Martínez escribiría también el Diccionario de Jurisprudencia y Administración.

 

Los tratados de historia de España apenas dan datos sobre estos periodos de Gobierno de Armero y de Istúriz, tal vez porque los datos de la crisis que empezaba no interesaban demasiado en el siglo XIX, tal vez porque lo que de verdad se estaba fraguando era el acceso definitivo de Unión Liberal al Gobierno. Armero ofreció ministerios a Unión Liberal, cuya aparición efectiva, pero no oficial, se fecha en 18 de mayo de 1857 en el Palacio de Doña María de Aragón de Madrid, cuando O`Donnell expuso el programa del nuevo partido. Nadie escuchó a Armero. O`Donnell exigía el Gobierno para él.

 

[1] Francisco Armero Peñaranda, marqués de Nervión en 1864, había nacido en Sevilla en 1804 e ingresó en la Marina, participó en el sitio de Bilbao en 1835 y de ahí proviene su éxito. En julio de 1840 fue ministro de Marina, y en 1844-1847 fue ministro de Gobernación y Comercio con Narváez, simultáneamente a Capitán General de Madrid. Era el hombre de confianza de Narváez.

[2] Francisco Javier Istúriz Montero ya había sido presidente en mayo de 1836 y en abril de 1846.

Acerca de Emilio Encinas

Emilio Encinas se licenció en Geografía e Historia por la Universidad de Salamanca en 1972. Impartió clases en el IT Santo Domingo de El Ejido de Dalías el curso 1972-1973. Obtuvo la categoría de Profesor Agregado de Enseñanza Media en 1976. fue destinado al Instituto Marqués de Santillana de Torrelavega en 1976-1979, y pasó al Instituto Santa Clara de Santander 1979-1992. Accedió a la condición de Catedrático de Geografía e Historia en 1992 y ejerció como tal en el Instituto Santa Clara hasta 2009. Fue Jefe de Departamento del Seminario de Geografía, Historia y Arte en 1998-2009.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *