LA INDEPENDENCIA DEL NORTE DE SUDAMERICA

en 1819-1821

 

 

Preparación del Congreso de Angostura de 1819.

 

En 15 de febrero de 1819, Bolívar reunió en Angostura el Segundo Congreso Venezolano y expuso su plan de una nación colombiana, que denominaba República de Colombia, que uniera los territorios de las Audiencias de Caracas, Santa Fe y Quito. Ecuador estaba sin conquistar todavía. Para evitar equívocos, en los tratados de historia lo llamamos la Gran Colombia.

Se eligió presidente del Congreso a Francisco Antonio Zea[1] y secretario a Diego Bautista Urbaneja. Asistieron al Congreso 26 delegados procedentes de Caracas, Cumaná, Trujillo, Margarita, Barinas, Barcelona y Guayana.

Bolívar hizo un discurso el 17 de febrero de 1819 en el que presentó un esbozo de constitución o Carta Fundamental de Angostura, un plan de abolición de la esclavitud y un plan de distribución de tierras a los soldados. Proponía un proyecto de constitución muy conservador, poco liberal, como decimos que fueron en general las independencias latinoamericanas. Entre sus puntos destacaban: un presidente vitalicio; un senado vitalicio y hereditario integrado por los grandes hacendados que detentaban así el poder legislativo; una Cámara de Representantes por elección popular pero sin poder legislativo; un poder judicial con jueces no removibles desde el Ejecutivo; y lo más llamativo, un cuarto poder, el Poder Moral, encargado de hacer una educación gratuita, garantizar el cumplimiento de las leyes, reconocer la virtud, perseguir el vicio y castigar la corrupción. El Congreso de Angostura modificó el proyecto de Bolívar en días posteriores, pero no demasiado. Los puntos definitivos de este proyecto de Ley Fundamental los contemplaremos tres páginas más adelante.

El Congreso declaró a Bolívar Presidente con poderes ilimitados mientras durase la guerra.

Las labores del Congreso continuaron hasta 20 de enero de 1820. Pero Bolívar abandonó el Congreso para dedicarse a la guerra, el ataque a Nueva Granada.

El 20 de enero de 1819, Bolívar nombró a José Antonio Páez general de división y le dejó en Venezuela, cuidando Caracas, Barquisimeto, Barinas y Apure. El 28 de abril de 1819, los venezolanos emprendieron una campaña militar que culminaría en 24 de junio de 1821 en Carabobo, tras lo cual Caracas fue abandonada por los españoles en manos de Bolívar. Desde mayo, Bolívar había pasado a Colombia, desde donde envió unos hombres a invitar a los ecuatorianos a unirse a la gran república de Colombia, pero los ecuatorianos hablaban entre ellos bien de unirse a Colombia, o a Perú, o bien declararse independientes, pero no de unirse a la Gran Colombia. Lo que ocurrió fue que los ejércitos españoles se mantuvieron en la zona y no pudieron llegar a ella ni Sucre ni Bolívar.

En los días siguientes a la partida de Bolívar, el Congreso de Angostura de 1819 depuso al presidente del Congreso, Francisco Antonio Zea, que había sido impuesto por Bolívar y nombró vicepresidente a Juan Bautista Arismendi[2]. Frente a un extranjero, pues Zea había nacido en Nueva Granada, se impuso a un hombre de la tierra, un venezolano. Los venezolanos pensaban que Bogotá estaba muy lejos y era inaccesible desde Caracas. Empezaron a sentirse bajo una nueva dominación extranjera.

Enseguida tomaron como comandante militar a José Antonio Páez e iniciaron la crítica a la República de Colombia. Venezuela se posicionaba al margen de las ideas de Bolívar. El hombre que dirigía a los bolivarianos era Juan Germán Roscio[3] quien fue, entre 1818 y 1821, Director General de Rentas, Presidente del Congreso de Angostura, Vicepresidente de Venezuela, y Vicepresidente de la Gran Colombia.

 

 

Bolívar en la campaña de Nueva Granada, 1819.

 

En marzo de 1819, los guerrilleros independentistas de Santander vencieron a los españoles que habían entrado a por ellos a Casanare (llanos de Colombia).

Con estas noticias, Bolívar se exaltó y decidió atacar territorio de Nueva Granada, abandonó el Congreso de Angostura y cruzó los llanos de Apure (en los llanos del suroeste de Venezuela). El 23 de mayo, en Casanare, Bolívar anunció la invasión de Nueva Granada. A partir de 27 de mayo cruzó los llanos de Casanare con el agua hasta la cintura, en medio de una inundación. Encontró a Santander en julio y, juntos, Bolívar, Santander, José Antonio Anzoátegui y Carlos Soublette, reunieron 1.300 infantes y 800 jinetes. Cruzaron los Andes por el sitio más difícil de entre los posibles, Pisba, a 5.000 metros de altitud, (tan difícil, que allí murieron muchos de frío, sobre todo británicos, de los que iban casi trescientos). Derrotaron al realista Barreiro en el Pantano de Vargas en 25 de julio de 1819, entraron en el Magdalena, y vencieron a los españoles de José María Barreiro[4], hombre del virrey español Sámano, en Boyacá el 7 de agosto de 1819 (200 km. al norte de Bogotá), lo que le permitió atacar Bogotá en donde entraron el 10 de agosto de 1819. Boyacá era una derrota sin importancia, 100 muertos en el bando español y 13 en el rebelde. Sólo indica una tendencia, la posibilidad de derrota de los españoles.

El virrey Sámano se retiró por Mompox hacia Cartagena buscando el amparo de Cartagena y Cúcuta, sus bases en la zona, porque con el dominio de los llanos, Bolívar amenazaba Mérida, Trujillo y Bogotá. El español Sebastián de la Calzada[5] reclutó gente en Quito y en Pasto para proteger el sur, el paso a Ecuador, pero el ejército español tenía ya poca fuerza. Sámano huyó de Cartagena a Jamaica, y por fin a Panamá, donde dimitió como virrey, siendo el último virrey efectivo de Nueva Granada. Los gobernadores de Chocó, Pamplona y Antioquia huyeron también. Socorro, Antioquia y todos los Andes Occidentales cayeron en manos de los independentistas.

Bolívar, un vez conquistada Santa Fe de Bogotá publicó una Ley Fundamental de la República de Colombia y, desde esta posición ventajosa, entró en conversaciones para firmar una paz con España, que no tuvo éxito puesto que España no aceptaba la independencia americana.

El nuevo Gobernante español en Nueva Granada era el mariscal Juan de la Cruz Mourgeón y Achet 1775-1822, venía destinado a Nueva Granada como Presidente de Quito y Capitán General de Santa Fe y virrey de Granada en 1819, sustituyendo a Sámano como virrey de Nueva Granada y a Juan Ramírez Orozco como Gobernador y Presidente de la Audiencia de Quito (1817-1819). Cuando llegó a Venezuela para incorporarse a su destino, se dio cuenta de que todo estaba perdido y tomó 250 hombres de Puerto Cabello para embarcarlos, vía Jamaica, con la intención de pasar desde allí a Panamá, y Ecuador, donde reclutó más hombres, y atacar desde el sur la situación militar de Nueva Granada, que parecía perdida desde el norte, pero contaba con el apoyo de Lima y Quito desde el sur. A fines de 1819 Juan de la Cruz Mourgeón trató de utilizar otra estrategia para dominar Nueva Granada para España, y fue la misma que utilizaron San Martín en Argentina y Riego en España: fundar logias masónicas y obtener un grupo de criollos fieles, a los que se pudiera entregar cargos políticos con ciertas garantías. Pero los gastos de la guerra eran muchos y la confianza de los criollos bajaba mucho en esas condiciones de impuestos masivos.

En 11 de septiembre de 1819, Bolívar nombró a Francisco de Paula Santander Vicepresidente de Cundinamarca, y se volvió a Venezuela. El presidente teórico de Nueva Granada era Bolívar, pero en la práctica gobernaba Santander. A su vez, el vicepresidente teórico que era Santander era sustituido en la práctica por Antonio Nariño.

Francisco de Paula Santander tenía 27 años, cuando comenzó su Gobierno en 20 de septiembre de 1819, carecía de sentido del humor, era quisquilloso, cruel, vengador, hasta el punto de gozar con el espectáculo de las ejecuciones de españoles. Así que enseguida mandó ejecutar a los presos que tenía, el coronel Barreiro y 38 oficiales más, lo cual causó gran disgusto a Bolívar y otros líderes revolucionarios. Pero Santander era muy buen organizador y había que contar con él.

Santander recibió la misión de pagar la deuda del Estado y enviar fondos a Guayana para la guerra que estaba sosteniendo allí Bolívar. La misión era difícil, porque la libertad de comercio defendida por los independentistas no producía ingresos al Estado: Suprimir los estancos de tabaco y aguardiente, suprimir el tributo indígena y suprimir la alcabala era quedarse prácticamente sin ingresos. Santander emitió papel moneda, elevó los impuestos de papel sellado, puso una contribución al clero, impuso empréstitos forzosos en Antioquia y Chocó, ordenó un impuesto personal proporcional al patrimonio, impuso un empréstito a comerciantes, hacendados y propietarios, y con esos recursos reclutó soldados para Bolívar, muchos de ellos esclavos, y compró acémilas, vestimentas y pólvora. Bolívar estaba encantado con Santander, pero la economía de Nueva Granada se estaba viniendo abajo con los nuevos impuestos. Santander no estaba demasiado contento con la política que le imponía Bolívar.

 

 

El Congreso de Angostura.

 

La Carta Fundamental de Angostura de 15 de agosto de 1819 no es propiamente una constitución, sino las ideas básicas, en las que se proyecta un Estado y una futura constitución, que se redactaron efectivamente en Cúcuta más tarde, en 1821. Las ideas básicas sobre el Estado de la Gran Colombia fueron en 1819:

El Congreso debía fijar el gasto público, los impuestos y las contribuciones, era el responsable de contraer las deudas de Estado, establecería un banco nacional para controlar la moneda y se ocuparía de controlar la deuda.

Los ciudadanos se clasificaban en “activos” y “pasivos”. Los activos eran los que tenían poder adquisitivo, nivel profesional y cultura, lo cual les daba derecho a votar. Los pasivos no tenían derecho al sufragio.

El poder Ejecutivo debía ser ejercido por una sola persona, dotada de amplios poderes.

El poder legislativo sería bicameral, con senado vitalicio. Pero el Senado no fue hereditario como decía el proyecto de Bolívar en febrero.

El poder judicial sería independiente.

El Poder Moral, encargado de hacer una educación gratuita, garantizar el cumplimiento de las leyes, reconocer la virtud, perseguir el vicio y castigar la corrupción, sería el cuarto poder.

Se había de crear la Gran Colombia, con su presidente y Vicepresidente. Presidente sería Bolívar, y Vicepresidente Santander.

El territorio de la Gran Colombia se dividiría en tres Departamentos, que serían Cundinamarca (con capital en Bogotá), Venezuela (con capital en Caracas) y Quito (con capital en Quito). Cada uno de los tres departamentos estaría gobernado por un Vicepresidente de Departamento.

Se concedió a Bolívar el título de Libertador.

Se acordó reunirse en Cúcuta a partir de enero de 1821 para hacer la constitución definitiva.

 

El 17 de diciembre de 1819, el Congreso de Angostura dictó un Decreto, conocido por los venezolanos como “Ley Fundamental de la República de Colombia”, por el que se creaba un Estado que comprendería Venezuela, Cundinamarca y Quito y que nosotros denominamos Gran Colombia para evitar equívocos.

Quito pasaría a integrarse en la Gran Colombia, cuando se conquistase. Nueva Granada se denominaría Cundinamarca, y Santa Fe se llamaría en adelante Santa Fe de Bogotá y sería la capital de la Gran Colombia.

La Gran Colombia tendría tres Departamentos regidos por Vicepresidentes que residirían en Bogotá, Quito y Caracas. El Presidente y Vicepresidente de la Gran Colombia se elegirían por voto indirecto, pero inicialmente se designaría presidente a Simón Bolívar, y Vicepresidente a Francisco de Paula Santander. Se acordó reunirse en Cúcuta en enero de 1821 para hacer una constitución y finalmente se reunieron del 30 de agosto al 3 de octubre de 1821.

Bolívar situó su ejército en Cúcuta en la frontera entre Venezuela y Nueva Granada.

 

El 13 de enero de 1820 Bolívar hizo el decreto de Atribuciones de la Diputación Permanente del Congreso de Angostura, que se constituía con siete miembros. Estas atribuciones eran: vigilar la inversión del dinero público; hacer cumplir las leyes al pueblo; convocar un Congreso; y repartir las tierras baldías.

 

 

La crisis política de principios de 1820,

en Nueva Granada.

 

El 20 de enero de 1820 se clausuró el Congreso de Angostura. En esta fecha, los rebeldes americanos dominaban sobre gran parte de Venezuela y gran parte de Colombia, y se les presentaba el problema de que había que gobernar estos territorios, al tiempo que Bolívar preparaba el ataque a las ciudades sin conquistar en Venezuela y Colombia, y la conquista de Quito y Perú.

Entonces, en 1820, empezaron las dificultades: José Antonio Páez no quería seguir fuera de los llanos venezolanos, porque muchos de sus soldados desertaban al ver que no se les pagaba, no se les daba de comer y no les permitían robar sobre territorio conquistado.

Hombres muy importantes para Bolívar, como Francisco de Paula Santander, José Antonio Páez y Juan José Flores, no seguían la idea unitaria y belicista de Bolívar, por razones de mucho peso: Bolívar quería poner todo al servicio de la guerra, del exterminio de los españoles y de un gran imperio americano. Los demás, querían poder vivir en paz y prosperidad, hacer negocios, gozar de su libertad. Ambos proyectos no eran simultáneamente compatibles. Al proyecto de Bolívar se le dio en llamar unitario, y al de los demás citados, federalista, pero hemos de advertir los matices citados para comprender el significado real de las palabras utilizadas.

La situación entre independentistas se hizo difícil, pero un golpe de suerte vino a salvar a Bolívar: la sublevación de Riego en España. En 1819, España había decidido enviar un nuevo ejército a América, esta vez grande y definitivo. Pero el 1 de enero de 1820 se produjo la sublevación de Riego en Cabezas de San Juan, Cádiz, y el ejército español no embarcó.

La crisis pasó en poco tiempo de unos a otros. Del probable fracaso de los independentistas, se pasó a un problema de los antiguos dominadores, los españoles. A partir de 1820 concurrieron una serie de circunstancias que determinaron la suerte de los independentistas latinoamericanos: La sublevación de Riego en España, el ataque de San Martín a Perú, la tregua de Santa Ana que concedió Morillo, y la aparición de un gran caudillo y estratega llamado Antonio José de Sucre.

 

 

 

La crisis de 1820, en España.

 

En 1 de enero de 1820, Riego se sublevó en Cádiz negándose el ejército español a ir a la guerra de América. Los liberales españoles se hicieron con el gobierno de España en marzo de 1820.

Las instrucciones para América del Gobierno liberal español de 1820 fueron dialogar con los insurrectos, y así se hizo, dialogando Morillo con Bolívar en agosto de 1820. En 26 de noviembre de 1820 se firmó un armisticio de 6 meses, Tregua de Santa Ana y la apertura de negociaciones en España.

Los comisionados de Bolívar en España fueron recibidos de cualquier manera y no se les trató como a delegados de un gobierno extranjero o como a plenipotenciarios para negociar un asunto difícil. Incluso se les expulsó del país cuando se supo que los españoles habían sido derrotados en Carabobo en septiembre de 1821. España no estuvo a la altura de las circunstancias, sino que pecó de prepotencia y orgullo.

España nombró diputados suplentes para América en 1820, al igual que había pasado en 1810, con los americanos que estaban en España. Las Cortes discutieron e hicieron propuestas varias sobre Latinoamérica, como en otras muchas cosas, pero no tomaron decisiones válidas para el problema americano.

Morillo se retiró a España en diciembre de 1820 siendo sustituido por el general Miguel de la Torre y Pando[6], I conde de Torrepando en 1836. Le dejaba asentado sobre Cumaná, Caracas, Puerto Cabello, Coro, Maracaibo, Santa Marta, y Cartagena, aunque estas dos ciudades últimas estaban aisladas y se debían abastecer por mar. Todavía le quedaba a España una última oportunidad de rehacerse en Venezuela.

 

 

1821, inicio del triunfo independentista

en la Gran Colombia.

 

El 28 de enero de 1821 hubo una sublevación contra los españoles en Maracaibo. Maracaibo abandonó la causa realista y se pasó a la Gran Colombia. Inmediatamente, Rafael Urdaneta[7] ocupó Maracaibo para Bolívar.

En 11 de enero de 1821, Bolívar nombró comandante del Ejército del Sur a Antonio José de Sucre[8], sustituyendo a Manuel Valdés, pero las intrigas hicieron que se abortase el nombramiento, y Sucre fue enviado por fin a Guayaquil, sustituyendo a José Mires. La misión de Sucre era incorporar Guayaquil y Quito a la Gran Colombia. Sucre llegó a Guayaquil el 6 de abril de 1821 y se presentó a la Junta de Gobierno de la ciudad (José Joaquín Olmedo, Francisco Roca, y Rafael Jimena), que exigieron que Guayaquil mantuviera su soberanía, pero le prestaron su fuerza militar.

 

Bolívar aprovechó la tregua de noviembre de 1820 para organizar mejor su ejército, y atacó a los españoles inmediatamente con todo lo que tenía. Las circunstancias le eran muy favorables y no estaba dispuesto a dejarlas pasar. Ni siquiera esperó el final de la tregua pactada, sino que en abril de 1821, Bolívar volvió a la acción, y llamó a Rafael Urdaneta (de Maracaibo), José de la Cruz Carrillo (de Trujillo) y José Antonio Páez (de Echaguas) para que reunieran con él, al tiempo que José Francisco Bermúdez, desde Oriente, atacaba Caracas para distraer a las fuerzas españolas de la zona, y Mariano Montilla atacaba Cartagena (desde 14 de julio de 1820 a 10 de octubre de 1821) para distraer fuerzas en occidente. Y el 24 de junio de 1821, ya finalizada la Tregua de Santa Ana, las fuerzas de Bolívar, es decir, José Antonio Páez, Manuel Cedeño y Ambrosio Plaza, con unos 8.000 infantes y 2.500 jinetes, derrotaron a los españoles del Capitán General Miguel de la Torre, 4.000 infantes y 1.500 jinetes, en Carabobo, una sabana cerca de Valencia. Fueron fundamentales Páez y los 1.200 británicos de Thomas Ildeston Ferrier, quienes atacaron por la derecha sobrepasando al español Francisco Tomás Morales. Los insurrectos venezolanos acabaron derrotando a Miguel de la Torre, que huyó hacia Puerto Cabello. Se retiró con unos 700 hombres, y llegaron algunos más desde Caracas y Coro, llegando a ser unos 1.400, pero sin material ni víveres.

Los sucesos posteriores a Carabobo significaron la pérdida del norte de Sudamérica para España:

Los independentistas de José Francisco Bermúdez entraron en Caracas el 29 de junio de 1821. Allí se inició una guerra por la ciudad entre el asaltante independentista y el defensor españolista Francisco Antonio Morales, guerra que duró dos años y supuso un gran desgaste para ambos bandos. A partir de 1823, los independentistas pueden ser considerados dueños de Venezuela.

Desde allí se dirigieron a Bogotá, a donde llegaron

el 1 de agosto.

Bolívar aprovechó para tomar Coro y Maracaibo y reclutar más hombres con los que se dispuso a ir sobre Valencia, lo que le acercaba a Caracas. Bolívar se marchó a Nueva Granada dejando encargado del sitio de Puerto Cabello a Páez. Los bolivarianos de Venezuela atacaron Maracaibo, Coro, Cumaná y Puerto Cabello.

Ante los ataques masivos de los independentistas, el español Miguel de la Torre temía las deserciones y, de hecho, Remigio Ramos se pasó al bando de Bolívar, porque no había dinero entre los españoles. La Torre huyó hacia adelante atacando a Bolívar por el Valle de Yacaruy, al tiempo que Bermúdez atacaba Oriente para atraerse a los realistas. Francisco Tomás Morales fortificó el acceso a Valencia, y La Torre se fortificó en Valencia y envió un contingente a Puerto Cabello para prevenir una posible retirada.

 

En julio de 1821, Lima se declaró independiente, pero tan independiente de España como de Buenos Aires, lo cual sorprendió fuertemente a San Martín, que se retiró y dimitió.

El 20 de agosto de 1820, San Martín había desembarcado en Paracas, sur de Lima, con 4.500 hombres. Venía de liberar Santiago de Chile en 1817. Iniciaba su ataque a Perú, el baluarte español más fuerte que quedaba en América. A Bolívar le venía estupendamente esta ayuda, que neutralizaba las fuerzas españolas en Perú y le dejaba las manos libres en Colombia y Venezuela.

El 9 de octubre de 1820, Guayaquil se sublevó contra España y estableció Junta Revolucionaria.

Paralelamente en el tiempo, Agustín de Iturbide se proclamó independiente en México en 1821, y declaró un imperio monárquico constitucional en el Plan de Iguala. Iturbide era un militar del ejército español que debía luchar contra los rebeldes pero que decidió pactar con ellos en 1821 y proclamar un Estado confesional católico, una monarquía constitucional y una igualdad entre ciudadanos, de origen mexicano o español indistintamente.

En 1822, Pedro, hijo del rey de Portugal Juan VI, fue proclamado emperador de Brasil con el título de Pedro I emperador de Brasil.

Aprovechando la independencia mexicana, los territorios de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica deciden formar las “Provincias Unidas de Guatemala” y otorgarse una constitución como la de los EE.UU., punto de partida para una serie de guerras que las irán separando hasta su independencia individualizada.

 

 

Congreso de Cúcuta 1821.

 

El Congreso de Cúcuta se celebró del 6 de mayo al 14 de octubre de 1821 presidido por Antonio Nariño, periodista de profesión, y expresidiario político de cárceles españolas (1795-1797 en Cádiz; 1797-1803 en Bogotá; 1809-1810 en Cartagena; 1814-1820 en Cádiz). Era un congreso previsto en el Congreso de Angostura en 1819. Se celebró en Villa del Rosario de Cúcuta.

La labor fundamental del Congreso fue la Ley Fundamental de Colombia, de la Gran Colombia de 12 de julio de 1821, cuyos puntos más importantes fueron:

Se creó una Gran Colombia, unitaria y centralista con capital transitoria en Bogotá y definitiva en Ciudad Bolívar, cuando esa ciudad se construyese (Nariño dimitió porque no se aprobó el federalismo).

Se concedían algunas libertades políticas, las primeras en la zona americana, aunque muy restringidas.

Una independencia pura, sin relación alguna con España o con príncipes españoles.

Gobierno popular y representativo, con división de poderes.

Sufragio restringido para los ciudadanos que pagasen 100 pesos y supieran leer y escribir.

Sistema bicameral con Senado y Cámara de Representantes. Las sesiones serían públicas. Los Senadores y Representantes gozarían de inmunidad y sueldo.

El Senado era el verdadero poder legislativo. Los senadores se elegían por ocho años, pero la primera vez se eligieron 2 senadores por ocho años y 2 por cuatro años, por sorteo entre los elegidos, para poder elegir cada cuatro años a la mitad de los senadores. Para ser Senador se requería tener 30 años, ser criollo, propietario de inmuebles por valor de más de 4.000 piastras, y ejercer una profesión liberal. También podían ser senadores los extranjeros que hubieran residido en el país al menos 12 años y tuvieran propiedades por 16.000 piastras.

La Cámara de Representantes era el vigilante del Estado, de modo que debía controlar al Presidente, Vicepresidentes, Banco Nacional, los impuestos y tributos, los empleos públicos, la moneda, los pesos y medidas y los gastos públicos. Su misión era observar y denunciar ante el Senado las irregularidades observadas. Se elegía un Representante cada 30.000 habitantes, pero no más de cien Representantes, de modo que se preveía pasar a uno cada 40.000, o uno cada 50.000 cuando creciera la población. Para ser Representante se requería ser mayor de 25 años, tener propiedades por 2.000 piastras o rentas anuales por 500 piastras, o ser profesor, y haber residido dos años en la circunscripción por la que se era elegido. Eran grandes cantidades de dinero, pues por una piastra (10 reales) se podían comprar 10 arrobas de harina (115 kilos), ó 5 fanegadas de terreno en la costa (una fanegada son dos tercios de una hectárea), ó 10 fanegadas de terreno en el interior, o pagar 10 días de posada en Santa Fe. Es decir, sólo podían ser Representantes los muy ricos, o lo que es lo mismo, la constitución de Cúcuta era rabiosamente conservadora y ponía el país en manos de los muy ricos.

Se constituía una república presidencialista, en la que el presidente no dependía del Senado (verdadero poder legislativo), aunque podía ser acusado ante él la Cámara de Representantes (Cámara alta de Justicia para delitos políticos). El Presidente de la República era elegido cada cuatro años y reelegible una sola vez. Si muere el Presidente le sustituye el tiempo restante el Presidente del Senado.

Vicepresidente de la República cada cuatro años y no reelegible.

Habría 4 senadores por cada Departamento. Para ser senador se requería ser criollo.

Los cargos del Estado podían ser juzgados por el Senado a propuesta de la Cámara de Representantes.

Para ser diputado se requería tener 25 años de edad.

La nación se declaraba conformada por tres “Grandes Departamentos” que eran Cundinamarca, Venezuela y Quito. Los “Grandes Departamentos” se subdividían en “Departamentos” corrientes que eran: Orinoco, Venezuela y Zulía en el Gran Departamento de Venezuela; y Bogotá, Cundinamarca, Cauca y Magdalena en el Gran Departamento de Cundinamarca. En el futuro, podrían añadirse los Departamentos corrientes de Panamá y Quito. Los Departamentos corrientes se subdividían en Provincias, las provincias en cantones, los cantones en cabildos y municipalidades, y los cabildos en parroquias.

Cada Departamento era gobernado por un Intendente que tenía a sus órdenes un Gobernador. El Intendente era nombrado por el Presidente de la República.

El sufragio era muy restringido, muy conservador: Cada parroquia se reunía en Asamblea cada cuatro años el último domingo de julio, y designaba electores para los cantones. Para ser votado elector de cantón se debían tener más de 25 años, saber leer y escribir y poseer bienes raíces por más de 500 piastras (pesos), o ingresos anuales de más de 300 piastras. La asamblea de electores de cantón se reunía el 1 de octubre siguiente y elegía presidente y vicepresidente de la República, el senador del Departamento y el representante de la provincia. Tenían derecho a voto los mayores de 25 años que supieran leer y escribir y poseyeran un mínimo de 100 piastras (Se argumentó que el voto se hacía censitario para no entregar los cargos del Estado a los pardos, a los que Bolívar temía y despreciaba, pero la realidad era muy distinta, pues se estaba consolidando la contrarrevolución liberal, entregando el Estado a los grandes terratenientes, comerciantes y banqueros, al tiempo que se echaba a un lado a los pobres y clases medias. Los pardos eran muchos: 450.000 en 1830, frente a 200.000 blancos. También había 150.000 esclavos. Los pardos y esclavos fueron una buena excusa para cerrar los ojos a los latinoamericanos).

Obligación de tributar, y control de los tributos en manos del Congreso. Se abolía el tributo indio, aunque las necesidades de guerra lo pospusieron indefinidamente y en la práctica no significara nada. Se abolieron las aduanas interiores, los impuestos españoles como la alcabala y estancos, y los mayorazgos.

Establecimiento de un Banco Nacional.

Abolía la esclavitud, de manera que los hijos de esclavos que nacieran después de 1821, serían libres cuando cumpliesen 18 años de edad.

Abolía la inquisición y se hacían diversas reformas en la Iglesia Católica en cuanto arzobispados, obispados y bienes.

La constitución podía ser suspendida por el Presidente en circunstancias extraordinarias.

 

La constitución de Cúcuta no gustó en Venezuela, pues los venezolanos no aceptaban a Francisco de Paula Santander como Vicepresidente, verdadero gobernante una vez que Bolívar estaba en temas de guerra, no aceptaban el unitarismo y su sometimiento a unas instituciones que estaban fuera de Venezuela, ni veían bien que Bogotá fuera la capital del nuevo Estado. Este sentimiento se iría acrecentando hasta estallar en 1826 en La Cosiata, una rebelión contra Bolívar.

 

 

La Gran Colombia.

 

El 3 de octubre de 1821 el Congreso de Cúcuta pidió a Bolívar que aceptara la presidencia de la Gran Colombia, a Santander la Vicepresidencia de la Gran Colombia y encargó a Carlos Soublette[9] la Vicepresidencia de Venezuela y a José María del Castillo y Rada[10] la vicepresidencia de Cundinamarca (Colombia). Pero los federalistas no acataban la autoridad dictatorial de Bolívar y éste, decepcionado, dejó a Santander como presidente interino y se fue con Sucre, quien estaba iniciando la invasión de Quito. La guerra, cuando las órdenes deben ser obedecidas a toda costa, era lo que le gustaba a Bolívar.

Bolívar estaba designado de hecho presidente desde 7 de diciembre de 1819, en Angostura, y se mantuvo el nombramiento hasta 4 de mayo de 1830, pero resultó un nombramiento honorario, pues Bolívar sólo quería hacer la guerra. De hecho, la Gran Colombia fue un país militarizado, que vivía sólo para la guerra y mantenía más de 25.000 soldados y varios barcos, con ejercicios militares constantes y amenazas frecuentes de invadir los países del Caribe, además de ataques reales sobre Ecuador y Perú. Bolívar sólo pensaba en conquistar tierras y en eliminar españoles. De hecho, el presidente de Nueva Granada y más tarde de la Gran Colombia, desde 7 de diciembre de 1819 a 20 de febrero de 1827 fue Francisco de Paula Santander.

Pedro Gual era Secretario de Relaciones Exteriores, José María Castillo Secretario de Hacienda, José Manuel Restrepo Secretario de Interior, y Pedro Briceño Méndez[11] Secretario de Guerra y Marina. La Vicepresidencia de Santander duró hasta 1827.

En principio, la idea de la Gran Colombia entusiasmaba, y Panamá se declaró independiente de España y se sumó a la Gran Colombia en 28 de noviembre de 1821. Más tarde, algunas Antillas plantearán su ingreso en el proyecto.

La idea fundamental de gobierno de Santander era devolver al país su vida ordinaria, ponerle a producir. Santander quería consolidar el país, restablecer su economía.

Ambas concepciones de Gobierno, la de Bolívar y la de Santander, no eran compatibles simultáneamente. Santander se rebelará contra Bolívar en varias ocasiones: en 1826 con motivo de las ideas dictatoriales de Bolívar expresas en la constitución de Bolivia; en 9 de abril de 1828, Convención de Ocaña, cuando Santander optó por el federalismo y los bolivarianos por el unitarismo en manos de Bolívar; en 25 de septiembre de 1828, cuando Bolívar sufrió un atentado, del que culpará a Santander y le condenará a muerte (sentencia conmutada por destierro).

El proyecto de la Gran Colombia decaerá en 1830-1831, cuando el 6 de mayo de 1830 José Antonio Páez separe a Venezuela, el 13 de mayo de 1830 Juan José Flores desgaje a Ecuador, y definitivamente se considere terminado en 19 de noviembre de 1831, tras el Gobierno de José María Obando, al que poco después sucedería Francisco de Paula Santander.

 

 

 

1821, España pierde su hegemonía.

 

En 1821, el Jefe Político Superior de Nueva Granada, nombrado por España, era Juan de la Cruz Mourgueon y Achet. Este hombre era Capitán General y Presidente de la Audiencia de Quito desde 1819 y fue ascendido en 1821 para intentar coordinar toda la región, pero murió en 8 de abril de 1822. Le sustituyó Melchor de Aymerich.

 

En Quito:

El 19 de agosto de 1821, Sucre atacó Quito y venció a Francisco González apoyándose en Guayaquil, pero en 12 de septiembre de 1821 fue derrotado por Melchor de Aymerich en Huachi.

Para que el territorio de la Audiencia de Quito se incorporase a la Gran Colombia, era fundamental que Guayaquil se sometiese a la autoridad de Colombia, y en noviembre de 1821, Bolívar envió a Antonio José de Sucre a Guayaquil con 1.000 hombres. Sucre encontró ciertas dificultades en Guayaquil, pues eran partidarios de integrarse en Perú, y no de someterse a Colombia. Como Guayaquil necesitaba ejército, pactó con Sucre, pero eso no era suficiente para permitir a Sucre llegar a Quito.

En 28 de noviembre de 1821 llegó Juan de la Cruz Mourgueon a Guayaquil con 800 hombres, y enseguida se apoderó de Quito, el 24 de diciembre de 1821.

El 13 de diciembre de 1821, Bolívar fue de Bogotá a Guayaquil y de paso atacó Pasto, que era católico y realista y está en el sur de Colombia. Bolívar fue castigado en Bomboná (región de Nariño) el 7 de abril de 1822, en una batalla con muchas bajas por ambos bandos, en la que no se puede considerar victorioso ninguno. A pesar de ello, la acción de Bolívar en Pasto entreteniendo a los realistas, había permitido a Sucre avanzar hacia Quito a donde llegó en abril de 1822 derrotando a los españoles en Monte Pichincha el 24 de mayo de 1822. Entró en Quito y aceptó la rendición de Aymerich. Pasto se rindió también al conocer las noticias de Quito.

 

 

En Venezuela:

El español Miguel de la Torre envió al coronel Juan Tello a dar ánimos a los de Coro, y a los coroneles Alejo Mirabal y Antonio Ramos a reforzar Los Llanos y levantar allí, en la zona intermedia entre Venezuela y Colombia, regimientos de caballería, pero todo iba mal para los españoles: Alejo y Ramos fueron apresados y fusilados por Páez. En octubre de 1821, el independentista Bermúdez tomó Cumaná en Venezuela.

En diciembre de 1821 el general español Francisco Tomás Morales salió por mar de la ciudad sitiada de Puerto Cabello (Venezuela) para intentar desembarcar en la costa cercana a Caracas y atraer a parte de los sitiadores de Puerto Cabello lejos de sus objetivos, lo que daría ocasión a que La Torre atacase Valencia y a recoger víveres y caballos. La Torre salió, también por mar, a la región de Coro (a mitad de camino entre Puerto Cabello y Maracaibo), y volvió por tierra a Puerto Cabello, sorprendiendo a los sitiadores de Puerto Cabello por detrás, lo que hizo que Páez se retirara unos días, que fueron aprovechados para introducir víveres, herramientas y madera para reparar las naves. Pero sabían que, si España no socorría a Puerto Cabello, todo estaría perdido, pues el dinero, las armas y los soldados se estaban acabando, y los barcos deteriorándose. Puerto Cabello inventó primero monedas de cobre, y de papel después (cedulones), pero la moneda no les servía para comprar en el exterior, a los corsarios y contrabandistas. El único recurso durante el sitio era recurrir al corso, robar mercancías (mulas, café y cacao) y vender todo en Curaçao, o como alternativa, requisar bienes de los particulares. Pero una muy poblada enfermería estaba destruyendo al ejército. Por fin, los sitiadores condenaron a muerte a los que llevaban mercancías a Puerto Cabello, y vaciaron los pueblos y las haciendas cercanas. En un intento desesperado, La Torre intentó dominar el espacio entre Coro y Barquisimeto, y entonces Páez atacó Coro, pero fracasó. La Torre adoptó un recurso nuevo, levantar partidas de bandoleros-soldados que atacaran rápidamente a los sitiadores y se retiraran con igual rapidez.

Francisco Tomás Morales, que mandaba los barcos de Puerto Cabello, fue desde su base a Coro y al lago Maracaibo, tratando bien a la gente y atrayéndose a cuantos podía. Ganó a unos 500 indios y capturó 40 barcas de patriotas rebeldes. Se envalentonó con ese escaso éxito y decidió atacar Maracaibo, al otro lado del lago, entre el Golfo de Venezuela y el Lago Maracaibo, lo cual fue un error, pues dispersaba las fuerzas y abandonaba Puerto Cabello. Páez aprovechó para atacar fuerte en Puerto Cabello mientras enviaba a Piñango a atacar Coro y así distraer a Morales. Coro cayó en manos independentistas. Morales volvió sobre sus pasos y puso en fuga a los patriotas rebeldes, pero insistió en ir sobre Maracaibo.

 

En Panamá:

En octubre de 1821, el español Juan de la Cruz Mourgeón y Achet decidió en Panamá enviar soldados para reprimir la sublevación de Quito y confió la expedición a José de Fábrega, con soldados de Puerto Cabello y de Panamá, con el resultado de que éste se puso al habla con los independentistas panameños y desertó junto a muchos soldados españoles. En noviembre de 1821 proclamaría la independencia de Panamá.

El 28 de noviembre de 1821 se convocó Cabildo Abierto en el Ayuntamiento de Panamá y empezó una insurrección pidiendo la unión a la República de Colombia (Gran Colombia). Panamá se declaró independiente de España. Bolívar se alegró mucho, pero sabía que no se le habían entregado a él, sino a la República de Colombia.

Por si no estaba suficientemente claro, Panamá declaró la posibilidad de unirse a Perú, lo cual quería decir que no se prestaban a quedar bajo el yugo de la Gran Colombia, representado por Bolívar. Como esperaban y temían, Colombia consideró a Panamá como una intendencia colombiana sublevada, y envió como Intendente a Carreño el 14 de febrero de 1822. El Jefe Superior del Istmo (Panamá) era José de Fábrega y estaba asistido por una Junta Consultiva, y sus primeras medidas fueron declarar puertos francos en Panamá, y suprimir gravámenes, aunque tuvieron que crear otros sobre exportaciones e importaciones para no quedarse sin recursos de Estado. Cada país tenía sus propios gravámenes y no había uniformidad en el nuevo Estado de Colombia. Con el tiempo, y ante el déficit acumulado, tuvieron que poner una contribución extraordinaria de guerra en 6 de febrero de 1822.

Bolívar y los suyos no pudieron dominar mucho tiempo Panamá, una pieza entre los dos océanos, que les parecía fundamental para el imperio americano con el que soñaban. Panamá lograría su propia independencia de la Gran Colombia en 9 de julio de 1831.

 

 

[1] Juan Francisco Antonio Hilarión Zea y Díaz, 1766-1822, era hijo de vascos asentados en Antioquia (Colombia) y había estudiado en Medellín y Popayán, donde conoció a un grupo de revolucionarios como Camilo Torres, Joaquín Caycedo y Cuero, Francisco Ulloa, y otros. En 1785 fue a Bogotá a estudiar Derecho, pero pronto se dedicó a la enseñanza: en 1788 explicaba gramática y en 1791 era preceptor de los hijos del virrey Ezpeleta. Destacó en esos años como pedagogo innovador, defendiendo la introducción en los estudios de materias como ciencias, artes, literatura y comercio. Tradujo obras del francés y del inglés, y estaba al día de las ideas ilustradas. El 3 de noviembre de 1795 fue apresado y enviado a Cádiz (España), donde estuvo tres años. En 17 de septiembre de 1805, dirigió el Jardín Botánico de Madrid. En 1808 se hizo afrancesado, fue miembro de la Junta de Bayona, y ministro de Interior para José I Bonaparte. En 1813, tuvo que huir a Francia y los bienes de su familia en América fueron confiscados. En 1815 embarcó para América. En 1817 estaba con Bolívar en Angostura y preparó el Congreso de febrero de 1819. Fue nombrado Vicepresidente para Venezuela, pero los jefes militares venezolanos se negaron a obedecer a un civil granadino, forastero en Venezuela, y renunció al cargo en 7 de septiembre 1819. En diciembre de 1819, una vez constituida la Gran Colombia, fue encargado de buscar financiación en Estados Unidos y Europa. Murió en el Reino Unido en noviembre de 1822.

[2] Juan Bautista Arismendi, 1775-1841, era hijo de un capitán de milicias vasco e ingresó en la milicia a los 15 años de edad. En 1810 tomó partido por los rebeldes y en 1812 fue encarcelado en La Guaira. Simón Bolívar le puso bajo las órdenes de Francisco Bolívar Aristiguieta para luchar en el oriente venezolano.

[3] Juan Germán Roscio, 1763-1821, era venezolano hijo de un propietario agrícola italiano. En 1774 fue a Caracas a estudiar Teología, Cánones y Derecho, la carrera eclesiástica, pero en 1796 intentó trabajar como abogado en la Audiencia. Su petición fue rechazada por ser hijo de india-mestiza e inició un contencioso que ganó en 1805. En 19 de abril de 1810 estuvo entre los revoltosos de Caracas y fue miembro de la Junta. Se esforzó por mantener viva La Gazeta de Caracas. En agosto de 1810 cofundó la Sociedad Patriótica (masonería). En marzo de 1812 fue miembro del Poder Ejecutivo Plural, o Triunvirato que nombró Generalísimo y dictador a Miranda. Fue apresado y enviado a Cádiz y Ceuta, de donde fue liberado en 1814. Fue a Jamaica y a Estados Unidos, donde vivió tres años. En 1818 estaba en Angostura y ejerció cargos sucesivos de Director General de Rentas, Presidente del Congreso, Vicepresidente de Venezuela y Vicepresidente de la Gran Colombia, hasta su muerte en 1821.

[4] José María Barreiro fue apresado junto a otros 37 oficiales más, y 1.600 soldados, de un total de 2.800 de que disponía. Los oficiales fueron fusilados, incluido Barreiro. Los muertos en combate no fueron muchos, poco más de un centenar. La derrota se debe valorar pues, en la pérdida de oficiales por fusilamiento y la de soldados por apresamiento.

[5] Sebastián de la Calzada, 1770-1824, era un sevillano afincado en Caracas, miembro de las milicias de la ciudad, que se hizo cargo de las tropas voluntarias caraqueñas cuando murió José Antonio Yáñez en febrero de 1814. Pablo Morillo, en 1815, le confió el mando de un batallón del regimiento de infantería Numancia, y se lo llevó con él en 18 de octubre de 1815 para tomar Santa Fe (Nueva Granada). Entraron en la ciudad el 6 de mayo de 1816, y Morillo le envió a Barinas (los llanos al norte de Apure) para proteger la comunicación con Venezuela. En 1819, Juan de Sámano le llamó a Santa Fe de nuevo, y los españoles fueron derrotados en Boyacá, por lo que Calzada se retiró a Pasto (tierra al sur de Colombia) para hacerse fuerte y detener el avance rebelde hacia Ecuador y Perú. Melchor Aymerich le quitó el mando (sustituyéndole por Basilio García) y Calzada regresó a Venezuela, donde defendió Puerto Cabello hasta su capitulación en 10 de noviembre de 1823 ante el independentista José Antonio Páez. Calzada fue encarcelado, y enviado a Cuba en 1824.

[6] Miguel de la Torre y Pando, 1786-1853, I conde de Torrepando, 1836-1853, era un militar español nacido en Vizcaya, educado en la Guardia de Corps y en la Guerra de la Independencia española de 1808-1813. En 1815 fue asignado al ejército de Pablo Morillo, y éste le encargó el control de los Llanos de Colombia y Venezuela, y el punto estratégico de Angostura. Fue derrotado por Piar en abril de 1817. Se casó con una Rodríguez del Toro, prima de la esposa de Bolívar. En diciembre de 1820 fue nombrado Jefe Político Superior y Capitán General de Venezuela, sustituyendo a Morillo, y fue derrotado en Carabobo el 24 de junio de 1821, perdiendo la iniciativa de la guerra. En 1822 fue sustituido por Francisco Tomás Morales y pasó a gobernar Puerto Rico. En 1836 le nombraron conde de Torrepando. En 1837 regresó a España. en 1841 fue Capitán General de Castilla la Nueva, el puesto militar más alto de España, pues comprende la jefatura de Madrid. Se negó a firmar penas de muerte contra unos sublevados contra Espartero, y fue sustituido en 1842.

[7] Rafael Urdaneta, 1789-1845, era natural de Maracaibo y se había unido a la Campaña Admirable de mayo de 1813 siguiendo a Bolívar.

[8] Antonio José de Sucre y Alcalá, 1795-1830, quedó huérfano y fue prohijado por el arcediano de la Catedral de Caracas, Antonio Patricio de Alcalá, su tío materno. En 1809, a los 14 años de edad, fue enviado al ejército, al igual que alguno de sus hermanos. Estuvo en la Compañía de Húsares Nobles de Fernando VII en Cumaná. En 1813 entró al servicio de Santiago Mariño en el oriente venezolano. En esa lucha, en 1814, su hermano Pedro fue fusilado por los realistas tras apresarle en una batalla, y sus hermanos Vicente y Magdalena murieron en combate con Tomás Boves. En 1815 huyó a Margarita y Cartagena, donde trabajó en fortificar la ciudad, pero Pablo Morillo les superó y tuvieron que huir a Ahití. En 1817, entró a las órdenes de Bolívar como Gobernador de Guayana y comandante General del Bajo Orinoco, con orden de cooperar con Bermúdez para someter Cumaná. En enero de 1821 tuvo su primer mando de relevancia especial en Guayaquil. El gran éxito de Sucre fue la victoria de Pichincha de 22 de mayo de 1822, por la que tomó Quito, completando la idea de la Gran Colombia iniciada en 1819. Sucre fue el conquistador de Perú en 1823 y 1824. El 4 de junio de 1830, Sucre fue asesinado. Se trataba de una conspiración de los generales Pedro Murgueitio, Tomás Herrera y José Hilario López, que ya preparaban la sucesión de Bolívar, que murió en diciembre de 1830

[9] Carlos Valentín José de la Soledad Antonio del Sacramento Soublette y Jerez de Arisgueta, 1789-1870, era hijo de españoles, su padre era canario, y se puso al servicio de Francisco Miranda y sus independentistas desde el primer momento, en 1810. Estuvo preso en Puerto Cabello entre 1812 y 1813, y volvió a las filas independentistas siguiendo a Simón Bolívar en sus campañas de Bogotá 1814, Cartagena 1815, exilio antillano en 1815, y regreso a Venezuela en 1816. En 1816 combatió junto a Manuel Piar, hasta que en diciembre volvió con Bolívar y no dudó en acusar y condenar a Manuel Piar. En 1821 fue Vicepresidente del Departamento de Venezuela. En 1837-1839 (enero) fue Vicepresidente y Presidente interino de la República de Venezuela, Presidente de la República de Venezuela en 1843-1847, y Ministro de Asuntos Exteriores en 1858-1859.

[10] José María del Castillo y Rada, 1776-1833, era hijo de un español asentado en Cartagena y estudió Derecho en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario de Santa Fe. Fue representante de Tunja ante el Congreso de las Provincias Unidas y formó parte del Triunvirato provisional que las dirigió de octubre de 1814 a enero de 1815, cuando se eligió presidente a Camilo Torres. Morillo le apresó en 1816 y le condenó a muerte, conmutada por prisión en Cartagena de Indias. En 1821, en Cúcuta, fue elegido Vicepresidente para Cundinamarca (Colombia), y luego gestionó Hacienda. En 27 de agosto de 1828, Bolivar eliminó los Vicepresidentes y se hizo dictador, pero se marchó a conquistar Perú y dejó a José María del Castillo como encargado de Gobierno de la Gran Colombia.

[11] Pedro Briceño Méndez, 1792-1835, fue Secretario de Guerra y Marina en 1821, y en 1825 fue designado Ministro Plenipotenciario para el Congreso Anfictiónico de Panamá, en donde estuvo de junio a agosto de 1826. En 1827, Bolívar le nombró Jefe de Estado Mayor, y el 19 de enero de 1828 José Antonio Páez le nombró Secretario de Guerra de Venezuela. En 9 de julio de 1834 se sublevó contra el Presidente José María Vargas, quien quería reducir el número de oficiales del ejército venezolano.

Acerca de Emilio Encinas

Emilio Encinas se licenció en Geografía e Historia por la Universidad de Salamanca en 1972. Impartió clases en el IT Santo Domingo de El Ejido de Dalías el curso 1972-1973. Obtuvo la categoría de Profesor Agregado de Enseñanza Media en 1976. fue destinado al Instituto Marqués de Santillana de Torrelavega en 1976-1979, y pasó al Instituto Santa Clara de Santander 1979-1992. Accedió a la condición de Catedrático de Geografía e Historia en 1992 y ejerció como tal en el Instituto Santa Clara hasta 2009. Fue Jefe de Departamento del Seminario de Geografía, Historia y Arte en 1998-2009.

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